miércoles, 18 de septiembre de 2019
"Prontuario de Gabinete": Jorge LANATA
"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)
PARTÍCIPES NECESARIOS – HOY: Jorge LANATA
Nombre completo: Jorge Ernesto LANATA
Fecha de nacimiento: 12 de septiembre de 1960
Jorge Lanata es uno de los periodistas más inteligentes que haya dado la historia de la gráfica, la radio y la televisión de nuestro medio. Su enorme capacidad y talento lo han instituido en uno de los grandes “self-made-men” del ambiente comunicacional, reconocido por su iniciación desde los más inferiores escalones del quehacer informativo. El particular estilo que desgrana en sus apariciones y su impronta crítica, cultural e innovativa lo condujeron al sitial de referente ineludible de los medios masivos locales.
Lanata, además, es escritor, actor, director de cine, radio y televisión; ha sido también realizador, productor, guionista y editor de video. Intervino con profesionalidad y afán creativo en el progreso de todas las formas de comunicación gráfica y audiovisual. Su nombre es inapartable del concepto de “nuevo periodismo argentino”, nacido hacia fines de los años 80 para identificar el cambio en las formas tradicionales de la comunicación masiva operado después de la última dictadura cívico-militar.
Sus muy buenas publicaciones –en especial el periódico Página/12, que lo tuvo por fundador y director- ganaron la preferencia de una franja que le ha permanecido fiel durante las últimas cuatro décadas: la clase media con alguna cursada terciaria o universitaria, de consumo cultural aspiracional y criterio más o menos informado.
Hacia fines del mandato presidencial de Néstor Kirchner, la relación con el Grupo Clarín liderado por Héctor Magnetto inició un proceso de resquebrajamiento definitivo. Las mejoras en las condiciones de vida con posterioridad a la debacle económica del año 2001 y el reflote social del país gracias a la buena administración del santacruceño –que encabezaba, junto con su esposa Cristina Fernández, las preferencias políticas de las clases bajas y medias- habían comenzado a generar una diferenciación esencial entre el poder formal o político y el poder real, representado por la oligarquía histórica, los grupos económicos y el que a la postre sería llamado “partido judicial”.
La relación entre ambas instancias se fue tensando con el correr de los años y de las conquistas sociales impulsadas por los Kirchner. En el año 2009, durante la primera presidencia de Cristina Fernández, se logró el consenso de diputados y senadores para el dictado de la Ley de Medios Audiovisuales, que recortaría enormemente las facultades de expansión en el mercado de las comunicaciones a las grandes empresas, a través de la prohibición de desarrollar su actividad en todas las categorías de medios: sea en forma directa, sea bajo la especie de conexiones societarias. A ello se sumaban otras disposiciones de la misma norma que recortaban el ámbito de actuación e influencia de las empresas con posición dominante en el mercado, y las facilidades concedidas para que los pequeños emprendedores y los medios ya instalados en provincias y municipios pudieran desarrollarse, sin las influencias extorsivas de las grandes corporaciones.
Debe recordarse, además, que desde el año 2007 se había iniciado un proceso de reforma previsional que incluyó el traspaso de todas las cuentas de las viejas Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (sociedades pertenecientes a los grandes bancos y entidades financieras) a un Fondo de Garantía de Sustentabilidad de titularidad del Estado Nacional. Con ello resultaba evidente que el campo nacional y popular se proponía atenuar la influencia de los grandes actores del poder no formal, para favorecer a los sectores más relegados de la sociedad y también a la clase media, que había sido fuertemente castigada por el exterminio económico del año 2001.
Fue así que los grandes operadores del poder real, una vez que Cristina Fernández fuera reelegida en octubre del año 2011, decidieron iniciar una acción conjunta para recuperar lo que, en su imaginario, siempre fue suyo, y que los Kirchner habían, en su terminología, “incautado”.
Para entonces, el mundo había cambiado: las hegemonías mundiales ya no imponían dictaduras militares en Latinoamérica. El extremo desarrollo de las comunicaciones y el alcance de las clases populares a las tecnologías tornaron inútil la salida “de facto”: bastaba, ya, tan sólo con persuadir a los votantes a través del aprovechamiento de su estado de degradación cultural y de su consumo habitual de canales de entretenimiento e información corriente.
La tarea, de inicio, no era sencilla. Argentina también había cambiado desde aquella explosión de diciembre de 2001. La implementación de políticas de satisfacción masiva de necesidades y el desarrollo de un modelo de inclusión social habían generado una clase media que, a contrario de tan sólo una década antes, ya no temía caer en el abismo de la pobreza. En las clases bajas, la articulación de una eficaz asistencia, inserta en aquella impronta inclusiva, había, hasta el momento, mejorado notablemente las condiciones generales de acceso a alimentación, vivienda, educación, vestido, transporte y, en especial, al mejoramiento de las condiciones y pautas legales de trabajo.
Frente a este panorama, los lauros recogidos durante la vida profesional de Jorge Lanata, unidos a sus facilidades naturales para expresar y a sus especiales condiciones de persuasión, obraron de elementos determinantes para que fuera convocado por el “equipo” de comunicación del partido Propuesta Republicana (PRO), liderado por Mauricio Macri, acollarado en esta empresa con el gerente multimedia Héctor Magnetto, bajo el amparo de los principios científicos del publicista ecuatoriano Jaime Durán Barba.
Ya cerrado el contrato, a partir de fines del año 2012 el comunicador pasó a constituirse en el principal emisor de contenidos que tuvieron por finalidad poner en práctica la herramienta del poder real para atrapar el poder formal: el desarrollo de una de las campañas de penetración psicológica y sugestión colectiva más fenomenales y exitosas de toda la historia argentina.
Para ello, Lanata y su troupe de “periodismo de investigación” no repararon en trabas éticas ni en la verdad o falsedad de los mensajes que produjeron, todos fuertemente incriminadores de personas directa o indirectamente involucradas con las gestiones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
Su estrategia principal, alentada por las directivas de persuasión elaboradas en el seno del macrismo, fue una: estimular el cúmulo de antivalores ancestralmente instalado en las clases medias y medias-bajas, para que éstas, gradualmente, comiencen a vincular al kirchnerismo con la perpetración de todos los delitos que dar puedan el Código Penal y las leyes especiales.
Muy especialmente su programa “Periodismo para Todos” obró de espolón de proa en la tarea de generar con alto grado de verosimilitud imágenes de realidades inexistentes, para torcer el criterio de millones y conducirlos a la percepción de un estado de cosas que favoreciera el desprecio por la entonces presidenta y sus colaboradores. El programa televisivo de los domingos era complementado por las emisiones radiales del periodista, desde la cadena de radiodifusión nacional encabezada por Radio Mitre de Buenos Aires, también del Grupo Clarín. A la vez, otros programas de los multimedios hegemónicos, incluidos los noticieros, replicaban durante la semana las “novedades” informadas por “Periodismo para Todos”, que también eran nota de tapa en los periódicos más leídos por la clase media aspiracional: Clarín y La Nación.
Esta estructura de difusión de información falsa se desarrolló, además, a través de modos lingüísticos que captaban la atención de los receptores mayoritarios. Del mismo modo que en la Alemania de los años 30 se explotaba mediante la “máquina publicitaria” el sustrato antisemita histórico a favor del mesianismo hitleriano, Jorge Lanata disparó en los medios hegemónicos un despliegue inusitado de contenidos de fuerte implicancia emocional. A estos efectos, el esquema de elaboración de mensajes que gobernó toda su actuación fue el siguiente: “El kirchnerismo nos quita el dinero que es nuestro”.
A partir de esa premisa, cada capítulo de sus intervenciones se dedicó a la estructuración de historias ilusorias que eran inmediatamente creídas especialmente por esa clase media individualista, absolutamente ajena al concepto de justicia social y fuertemente cruzada por ideales discriminatorios.
De aquel principio general, entonces, fueron desgranándose “casos particulares” exhibidos por el comunicador, que alentaban el sentido delictivo del gobierno de los Kirchner en oposición a la honestidad inclaudicable del “vecino común” o del “ciudadano medio”.
Por lo demás, las “formas” que asumían esas transmisiones no sólo estimulaban el egoísmo materialista; sino, además, otras diversas manifestaciones de miseria espiritual que durante décadas sus seguidores habían mantenido reprimidas y que ahora encontraban un canal mediático de legitimación. En este sendero, “Periodismo para Todos” no ahorró expresiones materialistas, xenófobas, intolerantes, de desprecio moral hacia los pobres y hacia la pobreza, vindicadoras de la insolidaridad, o que ponían en valor la ignorancia o el sentido común como especies de la sabiduría y del correcto pensar. Además, estos mecanismos de comunicación incluyeron la acentuación de todo aquello que, en la coherencia de ese discurso, atentara contra las metas aspiracionales de sus espectadores adictos.
Entre otras historias, y con sólo sustento en su capacidad discursiva y su habilidad para construir escenas “creíbles”, Jorge Lanata (cuyo Periodismo para Todos logró picos de más de 30 puntos de rating), consiguió que esos sectores lograran incorporar y vivenciar como verdades incontestables, entre otras, las siguientes:
. Que un señor llamado Lázaro Báez, “amigo de Néstor y Cristina”, había amasado una fortuna obscena como contratista del Estado, favorecido por las “coimas” que le cobrarían los funcionarios kirchneristas para digitar las licitaciones públicas. A esta acción de enriquecimiento personal se le habría sumado, en el relato lanatista, un sistema de recaudación ilegal encabezado por los Kirchner, que habrían fugado el dinero hacia paraísos fiscales. La narración, que exaltó los ánimos especialmente de los sectores medios, se tituló “La Ruta del Dinero K”.
Para su difusión, Lanata se valió de falsos testigos y de montajes cinematográficos de cámaras ocultas, andamiaje que sugestionó por completo a sus espectadores. Incluso, logró que la clase media creyera que un millón de dólares de “coima” pesaba un kilo y cien gramos; y que por ello resultaba fácilmente trasladable en bolsos que se cargaban sobre avionetas que nocturnamente partían desde aeropuertos clandestinos hacia sitios desconocidos.
. Que Cristina Fernández de Kirchner guardaba parte del dinero recaudado en las Islas Seychelles, un paraíso fiscal, al que habría visitado durante la escala forzada de un viaje protocolar, con el solo fin de tomar conocimiento del saldo “in situ”.
. Que el matrimonio Kirchner también manejaba una red de prostitución y de elaboración y venta de drogas, dinero que se “blanqueaba” fraguando contratos de alquiler sobrevaluados de sus hoteles en Santa Cruz a pilotos de Aerolíneas Argentinas (con la complicidad de su Director), al mismo Lázaro Báez y a representantes de otras corporaciones, también contratistas corruptos del Estado Nacional.
. Que los gobiernos kirchneristas descuidaron a propósito la seguridad de las fronteras en el Norte argentino, como medio de facilitar la “Ruta narco”.
. Que el matrimonio Kirchner había especulado durante la última dictadura cívico-militar con el derecho a la vivienda de ciudadanos afectados por la tristemente célebre “Circular 1050”, que indexaba los créditos hipotecarios. En virtud de ello, Néstor Kirchner y su esposa se habrían quedado, en complicidad con diversos bancos, con decenas de propiedades que hoy forman parte de su fortuna.
. Que otra parte del dinero de la “corrupción K” se guardaba en una bóveda secreta que por codicia había hecho construir Néstor Kirchner en su casa de El Calafate. Según esa narración, el ex presidente habría tenido por conducta habitual sentarse a mirar los fajos de dólares y las joyas y lingotes de oro allí guardados.
. Que el dinero también se obtenía de la proliferación de subsidios abultados al cine, al teatro, a la radio y a programas de televisión en canales afines, de los cuales los Kirchner se quedaban con una “comisión”. La clase media llegó a creer, gracias a los oficios de persuasión desplegados por Lanata, que cada panelista del programa “6, 7, 8” de La TV Pública cobraba unos 10.000 dólares de la época por emisión.
. Que el dinero obtenido de la “corrupción K”, que superaba los 500.000 millones de dólares (“un PBI”), se habría también ENTERRADO EN LA INTEMPERIE PATAGÓNICA. A tal punto quedaron penetradas emocionalmente las clases medias y medias-bajas con esta figuración periodística, que luego de ganar Mauricio Macri las elecciones, un fiscal adicto ordenó llevar RETROEXCAVADORAS a la estepa, con el fin de buscar el dinero así ocultado. Las infructuosas operaciones de esas máquinas se transmitieron en directo por los medios del Grupo Clarín.
. Que era también posible que parte de ese dinero se encontrara escondido en el Mausoleo de Néstor Kirchner; incluso, dentro del propio cajón, en contacto con el cadáver.
. Que Cristina Fernández de Kirchner, además, había cometido el delito de traición a la patria al firmar un memorándum con la República Islámica de Irán. Este documento, según el relato, habría tenido por finalidad encubrir los atentados a la Embajada de Israel y a la sede de la AMIA perpetrados entre 1992 y 1994. A cambio, las diversas operaciones de flujo comercial con ese país, más otras dádivas que habría recibido la entonces Presidenta, habrían alimentado la fortuna de la familia.
. Que, alertada por una denuncia de la que daría cuenta en el Congreso de la Nación el fiscal Alberto Nisman, Cristina Fernández ideó su asesinato, ejecutado por un comando terrorista cubano-kirchnerista-iraní con vinculaciones rusas.
. Que todos los funcionarios de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner habían incluido ilegalmente a sus parientes en puestos superfluos de la administración pública, con sueldos siderales que “pagamos entre todos”.
. Que el vicepresidente Amado Boudou había constituido legalmente su domicilio en un médano de la ciudad de San Bernardo y que habría cometido una serie de delitos al amparo de la protección kirchnerista y de su alta magistratura.
. Que la implementación de planes sociales para personas en situación de vulnerabilidad tenía por finalidad última lograr el favor político de esos sectores marginados, a costa del bienestar y del futuro de aquellos “ciudadanos de a pie” que tendían al bien. En este sentido, se difundió la idea de que mientras los ciudadanos honestos trabajaban de sol a sol para conseguir el sustento, el kirchnerismo le “regalaba cosas” a los sectores indigentes, para fomentar la vagancia clientelar. En esos programas, se informaba el precio de los teléfonos celulares y de las zapatillas arquetípicas que utilizaban esos “kirchneristas adictos”. Además, se relevaba la actitud voluntaria de estos “parásitos sociales”, consistente en esperar a que el gobierno “les regale una casa” y todo lo necesario para vivir “del bolsillo de todos nosotros”, mientras ejercían la delincuencia en el marco de una policía con “las manos atadas” a propósito por el poder político.
. Que las personas en situación de pobreza extrema veían en los programas de asistencia e inclusión implementados por el kirchnerismo una oportunidad de “embarazarse para cobrar un plan” y “tener hijos para cobrar la Asignación Universal”. Estos “informes” obtuvieron un altísimo grado de penetración sugestiva.
. Que existían organizaciones de presos que obtenían permisos de salida para “ir a las marchas de Cristina”, con el fin de extorsionar a la oposición y agredir a todo aquel que se manifestara en contra del kirchnerismo.
. Que, en especial, el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, Aníbal Fernández, había sido el autor intelectual de un “triple crimen” en la localidad de General Rodríguez, motivado por cuestiones mafiosas relacionadas con el tráfico ilegal de efedrina que él mismo comandaba. La noticia se difundió en agosto de 2015 y afectó gravemente las posibilidades del candidato, a la vez que favoreció el ascenso de la por entonces vicejefa de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, María Eugenia Vidal. Pocos años después, se reveló que uno de los condenados por ese crimen lo había acusado falsamente.
. Que el gobernador justicialista de la provincia de Formosa había generado una red de personas pertenecientes a pueblos originarios que operaban como “punteros políticos”. Estos “aborígenes peronistas” obtendrían así ciertos “beneficios” como vivir en casas de material o comer todos los días. En sus emisiones, Lanata eligió exhibir los lugares de mayor pobreza y, con esa información segmentada, logró generar consciencia acerca del carácter perverso del “kirchnerismo de provincia”, que se aprovechaba de la ignorancia y la humildad de miles de “indios” para enriquecerse y perpetuarse en el poder.
A pesar de que todas estas afirmaciones resultaron desmentidas tiempo después o no resistían, de inicio, un mínimo análisis racional, los espectadores lanatistas mantuvieron las ideas transmitidas por el conductor como ciertas, precisamente porque la manera en que éstas se difundían tocaban desde lo emocional aquel cúmulo de antivalores impreso ancestralmente en sus estructuras. Los simpatizantes de los discursos mendaces de Jorge Lanata asisten aun hoy a sus espectáculos sin la menor vocación crítica.
Es así que, quizás también impulsados por los “trolls” pagados por el macrismo (un conjunto de operadores informáticos que desde las redes sociales promueven esta misma campaña de penetración psicológica) surgieron grupos de alabanza titulados ridícula, pero eficientemente, “Lanata 2.0”; “Lanata Forever”; “Yo banco a Jorge Lanata”; Lanata 3.0”; “Lanata 2.0 y 3.0”; “Jorge Lanata Fans”; “Yo Custodio a Lanata”; “Jorge Lanata OK”; “Fans Club 2.0 de Jorge Lanata” y otras referencias de computadora personal clasemediera.
Una vez conseguido el objetivo de que esos sectores aspiracionales votaran a Mauricio Macri y destronaran la hegemonía peronista, trascendió que el conductor había comprado durante esos años un departamento situado en una isla de Miami, valuado en más de dos millones y medio de dólares, noticia que sugería la “venta” de sus servicios al PRO y al Grupo Clarín. Según otra corriente de informaciones, lo habría puesto a la venta a fines de 2018.
Jorge Lanata recibió, además de réditos económicos, una gran cantidad de premios por su tarea persuasiva. Entre ellos, en una ceremonia realizada en mayo del año 2016 –el primero de la administración macrista y a tan sólo un mes de la divulgación mundial de los “Panama Papers”- el Martín Fierro a la Mejor Labor Periodística por “Periodismo para Todos” durante 2015, a la Mejor Producción Integral, al Mejor Programa Periodístico y, como última validación de su trabajo, el Martín Fierro de Oro 2015.
Los contenidos generados por el equipo que lideró en esta empresa fueron aportados como prueba en centenas de juicios, iniciados por denuncias efectuadas en su gran mayoría por elementos políticos pertenecientes o cercanos al macrismo. Con el correr de los años, casi todas estas causas derivaron en absoluciones o en dictados de “falta de mérito” suficiente para continuar con el proceso.
Algún funcionario de la administración kirchnerista demandó a Jorge Lanata, por los daños y perjuicios producidos por las calumnias e injurias vertidas en sus programas de radio y televisión.
El periodista, en una de sus emisiones, contestó estas denuncias judiciales con una carta abierta a la ya ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Mirando a la cámara en un primer plano sumamente sugestivo, leyó una proclama que impactó fuertemente en el ámbito emocional de un sector absolutamente entregado a sus ficciones y por entero captado en su criterio. Dijo entonces:
“A mí me avergüenza que haya manejado este país, ante la genuflexión y la cobardía de casi todos. Yo puedo ir a este juicio, puedo ir a mil juicios. También, a lo mejor, algunos me lo ganan. Y me hacen pagar, y pierdo todo… me pueden dejar sin nada. ¿Sabe qué?: yo viví gran parte de mi vida sin nada, y era yo igual.
Ahora, usted sin nada es sólo una pobre vieja enferma y sola, peleando contra el olvido y arañando desesperadamente un lugar en la historia, que ojalá la juzgue como la mierda que fue”.
Y finalizó su alocución con una verdadera profesión de identidad moral. Suya, pero también de cada uno de quienes componen su audiencia:
“Esto se llama Periodismo para Todos”.
https://prontuariodegabinete.blogspot.com/
sábado, 14 de septiembre de 2019
"Prontuario de Gabinete": Margarita BARRIENTOS
"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)
PARTÍCIPES NECESARIOS – HOY: Margarita BARRIENTOS
Nombre completo: Margarita BARRIENTOS
Fecha de nacimiento: 12 de octubre de 1961
Santiagueña de nacimiento, es posible que luego de la muerte de su madre, afectada de Mal de Chagas, el padre haya abandonado el núcleo familiar sobreviviente, compuesto aparentemente por 13 hermanos. A partir de entonces, Margarita iniciaría un errante peregrinaje que la depositaría, luego de pasar por Buenos Aires, en la ciudad de Comodoro Rivadavia, Chubut. Según diversos relatos, comía lo que encontraba y se conchababa aquí y allá como empleada doméstica.
Vuelta a Buenos Aires, materializó su unión con Isidro Antúnez, padre de sus 9 hijos y compañero de adopción de otros 3. Ambos sintieron la necesidad de hacer todo lo posible por calmar el hambre de las personas con necesidades básicas insatisfechas, a pesar de que su principal fuente de subsistencia era la recolección de desperdicios aprovechables; es decir, el “cartoneo” o “cirujeo”.
La pareja se instaló en la zona de Villa Fiorito, donde con enorme esfuerzo comenzó a compartir el producido de su actividad recolectora, dando de comer a un puñado de parroquianos en un sector llamado “Los Piletones”, a la vera de un lago artificial construido en la década de 1940 para contener las aguas del Riachuelo los días de tormenta. La zona se había ido transformando en un espacio de asentamientos precarios; el antiguo espejo de agua terminó convirtiéndose en un reservorio de basura y desechos orgánicos plagado de roedores, infectado de dengue y generador, además, de inundaciones propias. En ese contexto hostil, Barrientos desarrolló la primera etapa de su tarea filantrópica.
El comedor comunitario de Los Piletones recibió la visita de una cantidad cada vez mayor de comensales, a punto tal que Margarita y sus ayudantes se vieron, con el correr de los años, desbordados e imposibilitados de continuar brindando el servicio de caridad. El problema tomó estado público una vez que los medios de comunicación centraron su atención en el trabajo de Barrientos y su núcleo familiar y de colaboradores, hacia la década de 1990. A partir de ese hito televisivo, el refectorio comenzó a recibir donaciones de dinero y alimentos, muchas de ellas provenientes de supermercados, y pudo encontrar así un canal de sostén estable.
En forma paralela, Margarita fue organizando otros emprendimientos con el fin de atender y a la vez contener al grupo poblacional del ya llamado “Barrio Los Piletones”, en estado de permanente carencia. Gracias al trabajo conjunto y organizado bajo su liderazgo, logró habilitar una guardería para permitir el trabajo de las mujeres fuera del hogar; pero los avances no terminarían allí. En 1998, consiguió abrir un Centro de Salud integral que incluyó, además, una farmacia comunitaria y el despliegue de acciones pedagógicas relacionadas con prácticas anticonceptivas y la prevención de enfermedades de transmisión sexual.
La persistente voluntad de Barrientos en la satisfacción de los requerimientos esenciales de los más de 1.500 convidados diarios, mereció en 1999 el reconocimiento de la entidad de beneficencia Cooperativa de Acción Social (COAS), que la premió con el galardón de “Mujer del Año”. Por ello, fue invitada al programa de almuerzos de Mirtha Legrand y tanto ella como su obra pasaron a ser definitivamente conocidas en todo el país.
La Inspección General de Personas Jurídicas registra, a noviembre del año 2000, la constitución del la “Fundación Margarita Barrientos”.
Esta fama naciente fue la que, en apariencia, habría conducido a Mauricio Macri a acercarse a Barrientos en el año 2002, cuando preparaba su candidatura para las elecciones municipales del año siguiente. Desde entonces, se generó una relación de mutua colaboración: el por esos días presidente de Boca necesitaba una “pata popular” en la política, que sólo había alcanzado en el ámbito futbolístico; y la santiagueña vio en el magnate una posibilidad de enlazar vínculos con el poder, en principio con el fin de continuar realizando sus acciones de caridad.
Destituido el edil Aníbal Ibarra por influencia del macrismo en los resortes del poder político y judicial porteño, Margarita Barrientos adhirió a la tendencia de apoyo masivo a Mauricio Macri, a quien el imaginario daba por ganador en las elecciones capitalinas de 2007.
Desde el advenimiento del nuevo gobierno al poder ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la fundación que lleva su nombre despejó para siempre la posibilidad de cesar su tarea, en virtud del sostén en dinero y en especie que le prodigó la administración macrista. Margarita, en tanto, bregó por insertar la buena imagen de Mauricio Macri en la zona Sur del territorio porteño, en que predominan los barrios de menor poder adquisitivo y los grupos poblacionales de instalación precaria.
A cambio de esta prédica, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires inició en el año 2008 un lento plan de urbanización del Barrio Los Piletones, que incluyó ventas a plazos de los terrenos ocupados, construcción de calles y pintura de los frentes de las casas ya construidas. Margarita, a través de Macri y gracias a su incesante acción de propaganda “boca a boca”, conoció a todo el arco político del PRO y consensuó con las más altas autoridades las acciones de asistencia que se dirigirían a su fundación.
Pero fue desde el inicio de la campaña masiva de penetración ideológica por parte del macrismo que la figura de Barrientos logró una notoriedad materialmente partidaria.
Entonces, se vio a Margarita opinar públicamente en consonancia con el guion escrito desde los estamentos del poder real, para constituirse ya no sólo en el canal de vinculación del macrismo con los sectores más pobres; sino, antes bien, en un referente más del discurso concretamente antikirchnerista. Así, con el fin de acentuar el diseño de soberbia que el macrismo le había impreso a Cristina Fernández de Kirchner, Barrientos, con lágrimas en los ojos, le reclamó en noviembre de 2013 (plena época de marchas de la clase media contra el entonces oficialismo) que “mire un poquito para abajo, porque es muy importante mirar a la gente que necesita”. El portal Gaceta Mercantil, asimismo, recoge una declaración del año 2016, en la que la líder barrial responde la pregunta direccionada acerca de “por qué el gobierno anterior decía que no había pobres”: “No sé en qué planeta vivían”, contestó. “Creo que Cristina y sus funcionarios estaban en esas islas adonde se llevaban la platita porque no veían a los pobres”.
Siguiendo esta tónica de repetición de lo que por todos los medios el macrismo había dispuesto propagar en su proyecto de sugestión emocional colectiva, Barrientos fue luego entrevistada en el programa “Intratables”. En aquella oportunidad, afirmó que “empecé a ver que era realmente cierto… las chicas jóvenes se embarazaban para tener un salario; sabían que desde el tercer o cuarto mes iban a cobrar un sueldo miserable”.
Cuando Macri ganó las elecciones presidenciales, Margarita festejó en Los Piletones. Algunos meses después, declaró públicamente: “ojalá la gente no extrañe a Cristina Kirchner”. En septiembre de 2018, se difundió la falsa noticia de que miembros de la agrupación La Cámpora habían agredido a un camión de su fundación, que transportaba alimentos para personas en situación de calle, en represalia por no adherir a una huelga. Barrientos guardó silencio frente a ese hecho, que sólo fue desmentido, tiempo más tarde, por el portal “Chequeado.com”. Luego de ello, Margarita declaró que no le constaba la forma en que habrían ocurrido los hechos.
Antes, en diciembre de 2016, la conductora macrista Mirtha Legrand la había vuelto a invitar a su mesa. Le formuló allí otra pregunta preordenada: “¿Usted fue persona no grata al kirchnerismo, por su acercamiento a Macri?”. Barrientos respondió: “Sí”. La ex actriz y promotora del partido del Cambio repreguntó con eficacia aleve: “¿Cómo se lo demostraron?” Margarita dijo entonces que Guillermo Moreno le había faltado el respeto; que el gobierno de entonces le apedreó un camión con alimentos que estaba estacionado en la Plaza de Mayo y que le robaron la mercadería; que el propio Moreno la había acusado de “hacer caso a otras corporaciones, como el grupo Clarín y Macri” y que tuvo que ponerse firme y decirle “usted a mí no me grita”. Mirtha asistió a la entrevistada, recordando que Guillermo Moreno “tenía un arma sobre el escritorio”, que “maltrató a mucha gente” y que “es un hombre violento”.
Acusó, en otra ocasión, haber sufrido un desplante del propio Papa Francisco, “amigo del kirchnerismo”.
Esta impronta de actuación generó lo que algunos argumentadores sociológicos denominaron “vínculo miserabilista”: el acercamiento físico permanente entre los ricos absolutos representados por el gobierno de Mauricio Macri y los indigentes simbolizados en la figura de Margarita Barrientos.
Paralelamente a sus declaraciones y a la recolección de frutos emocionales masivos por parte del macrismo, las instalaciones de Los Piletones comenzaron a recibir a diario visitas de cortesía de empresarios, ex compañeros de Macri del colegio Newman, actores, deportistas, abogados reconocidos, conductores de televisión, concejales, políticos y aun pequeños y medianos emprendedores.´
Así, la buena obra que venía realizando desde las épocas de carencia total tomó el mediático tinte, durante los años del macrismo, de perfilar una especie de administración de aquella pobreza que el kirchnerismo habría negado con dolo. Para el criterio generalizado, fuertemente captado por la invectiva mediática, cada cucharón de alimentos proveído en Los Piletones provocaba la aparición en sentido pleno de la cifra real de indigentes que las viejas estadísticas oficiales distorsionaban a propósito. El periodismo adicto, día a día, trabajaba –con suma eficacia- para que este perfil de sugestión surtiera el efecto de una verdadera visibilización.
A cambio de ello, como nunca antes, la organización de Barrientos disparó y sostuvo hasta la fecha una etapa de vinculaciones empresariales y con otras Organizaciones No Gubernamentales, incluidas la Fundación Infantil Ronald McDonald y decenas de empresas de alimentación, de insumos médicos, de transporte, de logística; así como también redes de instituciones de salud, profesionales médicos y provisión de indumentaria. En octubre de 2017, la empresa Nissan puso una pick up modelo “Frontier” a disposición de Margarita. Un mes después, la fundación abrió una sede en Añatuya, provincia de Santiago del Estero, lugar de nacimiento de la referente.
En febrero del año 2018, la organización inauguró un restaurante en un vagón de descarte que había pertenecido a la Línea “A” de subterráneos de la ciudad de Buenos Aires y que Horacio Rodríguez Larreta le donara e instalara en el predio de Los Piletones, en representación de su gobierno. El vagón fue rediseñado por el Estudio Modo Casa de Gustavo Yankelevich y Máximo Ferraro, para su proyecto “Salto – Diseño en Acción”. La propuesta del vagón-restaurante provino de Ezequiel Eguía Seguí, Director Ejecutivo de la Fundación y proveedor de verduras a través de su emprendimiento hidropónico “La Tomasa de la Quinta”. El periódico La Nación describe el contexto en que se encuentra emplazado el restaurante afirmando que resulta “digno de una instalación de Ai Weiwei o una provocación surrealista de René Magritte”.
La cena anual de la Fundación en 2019 se realizó en la sede de la Sociedad Rural Argentina. De este evento, los medios hegemónicos destacaron, principalmente, la nómina de famosos concurrentes (la enorme mayoría, trabajadores de esos mismos medios) y el adecuado “look” de la Primera Dama, Juliana Awada. Al respecto, la revista Caras ponderó que Awada es “una verdadera embajadora de la moda mundial”. Y agregó: “por otro lado, con esta pieza dio un adelanto de lo que se podrá ver en la temporada de verano, mostrando que las piernas hoy son los accesorios correctos”.
Después de las PASO, Margarita Barrientos asumió una postura crítica del macrismo: le reclamó que “si tiene un as bajo la manga, que lo saque ya”; dijo que “la gente que quería a Macri ya no lo quiere” y que las medidas electoralistas de pretendido alivio económico que tomó el gobierno luego de su derrota en las urnas “llegaron demasiado tarde”.
Sin embargo, la dueña de Los Piletones aseguró que “voy a votar a Macri de nuevo”. La postura asumida, lejos de resultar contradictoria, importa una clara profesión de fe: Macri es, sin dudas, su mayor proveedor de hambrientos; y en este sentido, de darse finalmente su reelección, Margarita verá reafirmado y plenamente vigente y consagrado el loable sentido de su ser en el mundo.
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Hebe de Bonafini
"Yo por Macri me pinto y me arreglo todos los días, para que me vea y piense: Esta vieja de mierda no se muere más"
(Hebe de Bonafini)
*Caricatura por Andrés Casciani (2019).
- Acrílico, lápices y tiza pastel sobre papel / 21 x 29 cms.
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jueves, 12 de septiembre de 2019
"Prontuario de Gabinete": Nicolás "Nicky" CAPUTO
"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)
Hoy: Nicolás “Nicky” CAPUTO
Nombre completo: Nicolás Martín Caputo
Fecha de Nacimiento: 13 de octubre de 1958
Si el empleado de confianza para el éxito del giro fraudulento de Macri es Marcos Peña, sin dudas Nicolás “Nicky” Caputo constituye su apoyo moral y su “know-how” negocial indispensable. Ha permanecido par a par en cuanto proyecto, emprendimiento y acción haya emprendido Mauricio. Es, en propias palabras del líder del PRO, su “hermano de la vida”.
Compañero de curso de Macri en el colegio Cardenal Newman, compartía con él la carencia de abolengo y la proveniencia de una familia de italianos enriquecidos. Su abuelo, un inmigrante del Sur de la península, fundó la empresa Nicolás Caputo Sociedad Anónima de Edificación en la década de 1930, piedra basal de la fortuna de la estirpe. El padre de Nicky, Jorge, se desempeñó como directivo de esa firma.
El primer proyecto que llevó a cabo con Mauricio Macri fue el de formar un equipo de fútbol con el fin de eximirse de las prácticas obligatorias de rugby que les imponía el colegio. Con el tiempo, Caputo sería fundamental en el arribo del macrismo al club Boca Juniors, a pesar de ser hincha de Racing. Nicky logró la preponderancia de Boca en el fondo común de inversión que se había creado durante los años 90 para evitar la quiebra de todo el fútbol argentino: como testaferro de Mauricio Macri, que estaba impedido de operar precisamente por ser presidente del club, compró el 75 % de las cuotapartes y dominó así la voluntad del resto de los participantes.
En virtud de la sólida amistad con Mauricio, Caputo integró todas las “mesas chicas” en las que su compañero tuvo un espacio de liderazgo, siempre como “asesor” con influencia “hacia dentro”. Si bien el vínculo se exteriorizó desde un primer momento como definitivo, en agosto de 1991 se produjo un punto siderúrgico de no retorno: Nicky fue quien se encargó de llevar los 6 millones de dólares de rescate en ocasión del controvertido secuestro de Mauricio, dinero que tomó directamente de manos de Franco y que entregó a los secuestradores luego de 12 horas de recepción de instrucciones y “paseos” distractivos.
Para entonces, Nicolás ya era lo que en la ilusión aspiracional de la clase media argentina se reconoce como un “empresario exitoso”. A los 25 años y luego de haber abandonado la carrera de Ingeniería, fundó la empresa Mirgor S.A., que se dedicaría a la fabricación de equipos de aire acondicionado para automóviles: Mauricio Macri fue director de esa firma. La idea de montar el emprendimiento provino de Franco Macri -por entonces director de Sevel Argentina gracias a sus vínculos con empresarios italianos y franceses- quien aseguró a Mirgor la compra sostenida de equipos para los productos Fiat y Peugeot fabricados en el país. Los modelos Fiat 128 Europa y Súper Europa, Mirafiori, 147, Spazio, Regata, Duna, Uno y Fiorino, junto con las líneas de Peugeot 504, 505 y 405 constituyeron booms de venta entre la clase media en ascenso. Así, Mirgor logró no sólo robustecerse; sino, además, expandir con posterioridad su ámbito comercial hacia la producción de electrodomésticos.
Mientras tanto, la constructora fundada por su abuelo (ya denominada Caputo S.A.I.C.yF.) había evolucionado hacia la constitución de un conglomerado empresario conocido como “Grupo Caputo”, que a la fecha incluye la participación en una veintena de “empresas madre” con intereses en los más variados rubros: construcción, mantenimiento de espacios verdes; producción, transporte y distribución de energía eléctrica, shoppings, venta de medicamentos, explotación de edificios en Puerto Madero, inversiones inmobiliarias, ensamble de material tecnológico y muchos otros.
Al fundarse el partido Propuesta Republicana (PRO), comenzó su carrera política. Como hombre de plena confianza de Macri, fue designado vicepresidente primero de la agrupación. Antes de que Mauricio fuera elegido Jefe de Gobierno de la Ciudad en 2007, el Grupo Caputo se había hecho de una gran cantidad de contratos como proveedor del Estado capitalino. La mayor parte de estas contrataciones comenzó a darse durante la Jefatura de Jorge Telerman, quien reemplazó a Aníbal Ibarra luego de las gestiones macristas para provocar su destitución. De este modo, Caputo logró hacerse cargo de la construcción del nuevo hospital de Villa Lugano a través de la firma SES S.A.; de la edificación de la nueva sede de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad por Caputo S.A.; la remodelación de pabellones en el Hospital Moyano (SES S.A.); el mantenimiento de los hospitales porteños Fernández, Ramos Mejía, Tornú y Pérez Galdós (Caputo S.A.); la remodelación del Centro Metropolitano de Diseño en el ex Mercado del Pescado y la construcción del Parque Mujeres Argentinas en Puerto Madero.
No obstante estas vinculaciones, Macri lo nombró Asesor “ad honorem” del Gobierno de la Ciudad, cargo que ocupó tan sólo durante 39 días, luego de haber sido denunciado por incompatibilidad. Una de las acusadoras de este hecho en sede penal fue la hoy aliada al macrismo Elisa “Lilita” Carrió. A pesar de ello, Nicky siguió formando parte de las reuniones de gobierno que organizó Mauricio Macri durante sus dos períodos de funciones, sin que su presencia fuera cuestionada. Incluso, fue vocero y representante de hecho de la Ciudad en algunos conflictos gremiales, en especial los habidos con empleados municipales.
Durante las Jefaturas de Macri en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las empresas del Grupo Caputo fueron las más beneficiadas por la celebración de contratos públicos que totalizaron, según las cifras oficiales, más de 100 millones de dólares. Muchos de ellos versaron sobre “contrataciones directas” (es decir, sin llamado a licitación) por “razones de urgencia” que a la postre se evidenciaron inexistentes, como el mantenimiento del Centro Cultural San Martín por más de 42 millones de pesos en 2014 (unos 4 millones de dólares de entonces), el mantenimiento de espacios verdes, y el mantenimiento integral del Microcentro, de hospitales públicos, del Teatro Colón y de los carriles y estaciones del Metrobús, entre otros. Todos ellos, a favor de empresas del Grupo Caputo o de Uniones Transitorias de Empresas, firmas subsidiarias o formas societarias de enmascaramiento.
Otros trabajos también fueron realizados por firmas de Caputo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante los gobiernos de su “hermano de la vida”: a modo de ejemplo, pueden citarse la readecuación del edificio del Parque Lezama, la construcción de los pasos bajo nivel de las calles Besares, Donado e Iberá; la reconstrucción del Cine 25 de Mayo en el barrio de Villa Urquiza y la realización de obras en la Villa Olímpica. El diario Página/12 da cuenta de que en la contabilidad oficial, incluso, figuran pagos que se le realizaron sin especificar “en concepto de qué, para qué, y bajo qué modalidad de contratación”.
En casi todas estas obras, la Legislatura o el Poder Ejecutivo aprobaron ampliaciones de precios, por lo que se terminaron pagando abultadas sumas adicionales por encima de lo previsto en las licitaciones. Muchas de las empresas involucradas reconocen también participaciones accionarias de otras firmas de titularidad del Grupo Macri, por lo que es posible que todas estas contrataciones del período 2007-2015 también hayan sido concedidas a favor del propio Jefe de Gobierno. La legisladora opositora Gabriela Cerruti efectuó denuncias al respecto, pero las acciones penales no prosperaron.
Nicky, además, figura en sus declaraciones juradas como deudor de Mauricio Macri, por préstamos millonarios en dólares. Una de estas deudas habría sido contraída durante el gobierno de Macri en la Ciudad, lo que resulta altamente llamativo, habida cuenta de la gravitación de Caputo como contratista de ese gobierno.
Caputo fue también aportante de las campañas de su amigo, a pesar de ser proveedor de la jurisdicción, algo que la ley prohíbe.
Durante los primeros meses de la presidencia de Macri en la Nación, Nicky no tomó intervención en actos de gobierno. Una vez organizado el nuevo “equipo”, reapareció cumpliendo su función asidua de asesor “extragrupo”.
En abril de 2016 se dio a conocer su inclusión en la lista de los “Panama Papers”, como director de una firma denominada “MB 2014 LLC”, con sede en Miami.
Si bien su grupo empresarial se continúa beneficiando con el producido de aquellos contratos públicos suscriptos al calor de la influencia de Macri como edil porteño, desde la renovación de las autoridades nacionales en diciembre de 2015 el sector que ha virtualmente disparado las ganancias de Nicky y su entorno ha sido el energético.
En efecto: en su carácter de participante en la firma Central Puerto S.A., Caputo se vio altamente beneficiado por la dolarización de las tarifas eléctricas, ya que la sociedad es, junto con Pampa Energía del también amigo del presidente Marcelo Mindlin, una de las mayores empresas de generación de electricidad del país. Durante el período, la empresa suscribió, asimismo, otros contratos públicos cuestionados de ilegítimos, como el acuerdo con la estatal Agua y Saneamientos Argentinos S.A. para abastecerla de energía eléctrica por 10 años, a un costo de más de 53 millones de dólares.
Por lo demás, Central Puerto ha comprado en febrero de 2019 la central termoeléctrica Brigadier López de la provincia de Santa Fe, vendida por el Estado Nacional luego de que IECSA (firma del grupo Macri) incumpliera el contrato de construcción total de las instalaciones, a pesar de haber cobrado el dinero para hacerlo (en razón de este incumplimiento, el Estado rescindió la licitación; pero, una vez Macri en el gobierno, ordenó que se le abonara a IECSA una indemnización cercana a los 1.600 millones de pesos).
La adquisición por parte de la empresa de Caputo (junto con su primo “Toto” y Eduardo Escasany) generó una denuncia por venta a precio vil, ya que fue adquirida al irrisorio valor de 362 millones de dólares, una cifra ínfima para una generadora de ese tamaño y alcance. La otra instalación termoeléctrica que en el acto se vendía, llamada Ensenada de Barragán (ubicada en las proximidades de La Plata, provincia de Buenos Aires), contó con ofertas de compra por parte de Pampa Energía. Caputo, también durante 2019, adquirió a través de esta empresa otra central ubicada en Luján de Cuyo, provincia de Mendoza.
En su balance correspondiente al año 2018, Central Puerto S.A. exhibe una ganancia operativa que supera los 30.496 millones de pesos, un 631 % más que en 2017. Según el portal Integración Nacional, “entre las cinco empresas que más vieron crecer sus acciones en el país [durante el macrismo], cuatro son empresas energéticas; y de éstas, tres están relacionadas al trío Nicolás Caputo-Marcelo Midlin-Luis Caputo, todos cercanos a Macri”.
En enero de 2018, Nicky vendió el 82 % de las acciones de la constructora Caputo S.A.I.C.yF. a la firma TGLT, llamativamente dueña de Genneia S.A., empresa que compró los parques eólicos pocos días después de que el gobierno nacional macrista se los vendiera sin licitación a Sideco Americana, empresa del Grupo Macri. En el “pase de manos”, la firma del presidente ganó más de 48 millones de dólares. Hoy, tanto Central Puerto como TGLT se ven beneficiadas por diversas normas recientes que amplían el “Régimen de Fomento de Energías No Renovables”, eximen de impuestos y otorgan subsidios y compensaciones las empresas del ramo.
Mientras se escriben estas líneas, surge la noticia de que el presidente Mauricio Macri benefició a diversas sociedades del ámbito energético –entre las que se encuentra Central Puerto- con una suma de 120 millones de dólares, en concepto de compensaciones por diferencias entre los aumentos de tarifas y el incremento de la cotización de la divisa norteamericana.
Nicky ha sido testigo del casamiento de su amigo Macri con Juliana Awada en noviembre de 2010. El periodista Esteban Rafele del Grupo Clarín y co-autor de una biografía de Caputo titulada EL OTRO YO, ha dicho de él: “Nicolás es el alter ego de Mauricio. Son lo mismo”.
martes, 10 de septiembre de 2019
"Prontuario de Gabinete": Gabriela MICHETTI
"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)
Hoy: Gabriela MICHETTI
Nombre completo: Marta Gabriela Michetti
Fecha de Nacimiento: 28 de mayo de 1965
Si bien algunas informaciones vinculan directamente sus inicios en la política con el partido “Compromiso para el Cambio”, liderado por Mauricio Macri, otras fuentes señalan que sus primeros pasos en la militancia corresponden a su adhesión al Partido Demócrata Cristiano, una fuerza que nació del antiperonismo de mediados de la década del 50. Michetti, por entonces, se enroló bajo el apadrinamiento de Carlos Auyero, representante del ala de centroizquierda dentro del movimiento y fuerte defensor de los Derechos Humanos.
Pronto pasó a integrar el PRO y fue elegida, dentro de este espacio, legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2003. Desde ese entorno, operó a favor de su jefe de partido Mauricio Macri para acentuar la degradación de la imagen pública del entonces Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, luego de la llamada “Tragedia de Cromañón”. Fue miembro de una Comisión Investigadora de los hechos, desde la que se promovió la destitución del primer mandatario porteño, lograda en marzo de 2006. Sobre la base de esta victoria política y con promesas de restauración del orden, Mauricio Macri (que había perdido las elecciones de 2003 precisamente contra Ibarra) logró vencer en los comicios de 2007. Gabriela Michetti lo acompañó como Vicejefa.
En ejercicio de este último cargo, Michetti debía presidir las sesiones del Cuerpo Legislativo porteño. Sin embargo, tan sólo concurrió a 3 de las 43 sesiones que se desarrollaron entre 2007 y 2008. En el año 2009, impulsada por la buena imagen lograda en el electorado porteño (que vio en Macri un representante cabal de sus metas aspiracionales y en Gabriela Michetti una “gestora progresista”) triunfó en las elecciones para diputada nacional, cargo que ocupó hasta el año 2013. Luego fue senadora nacional.
Enfocado en la campaña presidencial, Mauricio Macri centró sus esfuerzos políticos tanto en el seguimiento de la campaña mediática de sugestión colectiva –diseñada y liderada por el ecuatoriano contratado Jaime Durán Barba- como en la formación de la estructura de poder que le permitiera extender las posibilidades de su partido vecinal a un movimiento de alcance nacional. Gabriela Michetti quedaría como reservorio de poder en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; sin embargo, perdió frente a Horacio Rodríguez Larreta la interna para Jefa de Gobierno durante el período 2015 – 2019. No obstante, su vigor como cuadro político local condujo a Mauricio Macri, luego de muchas dudas, a integrarla como vicepresidenta en la fórmula que interpelaría el poder del Frente para la Victoria.
Sus primeros pasos presidiendo el Senado de la Nación estuvieron signados por la torpeza y el desconocimiento. Falta de práctica debido a sus constantes ausencias en la Legislatura porteña, no sólo omitió renunciar a la banca de senadora que ocupaba desde 2013 antes de jurar como vicepresidenta de la Nación; sino que, además, demostró una palmaria ignorancia del Reglamento interno de la Cámara. Debió ser asistida en todo momento por el vicepresidente primero; luego de la primera sesión, prometió “estudiar más”. Tiempo después, frente a una situación de empate en la votación artículo por artículo de una ley de “apoyo a emprendedores”, la vicepresidenta confesó: “El reglamento dice que hay que volver a votar y ahí, si hay empate, desempata el presidente. Me dicen acá, yo no sé. Yo no lo sé”.
Ya por entonces, las informaciones vinculaban a Michetti con dos hechos de gravedad. El primero de ellos versa sobre el presunto cobro de dádivas con el fin de favorecer la actividad de trata de personas en el ámbito de la ciudad: fue nombrada en la declaración de Lorena Martins, hija de Raúl Martins, amigo de Macri y ex agente de los Servicios de Inteligencia del Estado, quien lideraría una red de prostitución forzada desde hace más de dos décadas, con conexiones en Argentina y en México.
El segundo hecho tiene relación con la ocultación de un aparente robo sufrido en su casa el mismo día que Mauricio Macri fue elegido presidente de la Nación (22 de noviembre de 2015). En esa oportunidad, Michetti habría ocultado la sustracción de 245.000 pesos y 50.000 dólares, noticia que tomó estado público luego de las declaraciones de su empleada doméstica. Puesta a aclarar el asunto, la ya vicepresidenta emitió un comunicado en el que sostuvo que el dinero en pesos provenía de una donación en efectivo realizada a la Fundación SUMA que ella presidía, y que los dólares tenían por origen un préstamo solicitado a su entonces pareja, el “coach espiritual” Juan Tonelli. En su testimonio, la trabajadora manifestó que era “habitual” que en la casa de Michetti hubiera “bolsos con dinero”.
El episodio del robo doméstico sacó a luz un cúmulo de presuntas irregularidades en el manejo de la mencionada Fundación, que fuera una de las principales herramientas de gestión de aportes para la campaña de Cambiemos a nivel local y nacional. Por empezar, resultó llamativo que el dinero se encontrara en una bolsa junto a la cama de la funcionaria y en efectivo, ya que la normativa vigente imponía que toda donación que superara los $ 50.000 se realizara por vía bancaria. Además, la reglamentación ordenaba efectuar dentro de los 30 días una declaración jurada de la ofrenda, manifestación legal que fuera omitida por SUMA, tanto respecto de ésa, como de otras donaciones. La averiguación de estas anomalías resultó la punta de un enrevesado historial de ingresos de dinero a la Fundación, exentos de todo sostén documental. La organización, además, no había presentado balances en la Inspección General de Justicia al momento de conocerse públicamente el hecho, coincidente con la aparición de Mauricio Macri en los Panama Papers.
La Fundación SUMA presidida por Michetti, asimismo, exhibía en su página de Internet una nutrida lista de empleados, a pesar de no tener ninguno registrado ante la AFIP. Con todos estos antecedentes, SUMA –una persona jurídica cuyo objeto publicitado era “la cooperación, el trabajo en red y la suma de esfuerzos entre distintos actores de la sociedad para alcanzar un objetivo común y potenciar el impacto”- habría sido hacia el año 2015 una “cáscara societaria” destinada tan sólo a la recepción de sumas de dinero. Quizás este velado fin haya generado la necesidad de que diversas personalidades del PRO fiscalizaran de cerca su actuación, su dinámica patrimonial y todo cuanto hace a la real finalidad de su creación; y así, entre sus autoridades, es posible encontrar al Senador y ex presidente provisional Federico Pinedo (secretario de la fundación), a la ex legisladora Silvina Giudici (tesorera), a Hernán Lombardi (vocal), a Guillermo Montenegro (vocal), a Rogelio Frigerio (vocal) y hasta a la pareja de un conductor mediático fuertemente vinculado con el macrismo, Alfredo Leuco. En el año 2016 se denunció que esta última –Cecilia Ruth Brook- recibía un sueldo del Senado de la Nación, pero en verdad trabajaba para SUMA.
Gabriela Michetti fue finalmente sobreseída por el juez federal Ariel Lijo, en el año 2017, de los cargos que se le imputaron en función de estas cuestiones.
Otra de las acusaciones penales que sobre ella recayeron fue la relacionada con el reparto de avisos propagandísticos del Senado de la Nación en diversos medios. Según el portal El Disenso, Michetti habría repartido más de $ 3.000.000 en el lapso de un mes, sin control alguno, entre periodistas “amigos del macrismo”, bajo la etiqueta de “pauta publicitaria” y en violación a las normas aplicables. Su entonces novio, Juan Tonelli, también recibió contraprestaciones millonarias en concepto de servicios otorgados a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como organizador de eventos a través de la empresa “TOUGH MATCH S.R.L.”, como así también remesas en calidad de “pauta publicitaria” para su revista de buen vivir titulada JOY.
Durante su gestión en el Senado de la Nación, Michetti articuló los mecanismos que finalizaron en el despido paulatino y programado de miles de empleados. Se jactó de ello en una entrevista: “en el Senado hice muchas cosas: arreglamos el edificio y eché a 3.500 tipos de los 7.000 que había”. Para encubrir la persecución discriminatoria por razones de ideología o pensamiento, afirmó que se trataba de personas que tenían “puestos políticos” y que “no renunciaron después del cambio de gobierno”.
Durante un encuentro en el Rotary Club de Palermo, justificó la violencia desplegada por el Estado macrista durante las manifestaciones en contra de la Ley de Reforma Previsional. En aquella oportunidad, dijo que “las fuerzas de seguridad actúan sacando a la gente como la tengan que sacar. Si no la pueden agarrar, viene el hidrante; o, si no, balas de goma en la pierna. Tenemos que dejarnos de embromar".
Por lo demás, acaso en función de su menor vocación delictiva, Gabriela vez a vez despliega conductas lúdicas de trasfondo infantil que alcanzan alguna notoriedad, y que dan cuenta de cierta torpeza en la ejecución de las pautas que tiene asignadas en esta etapa de la evolución política del macrismo. Son de mención, al respecto, las forzadas caras de “seriedad severa” que se exige durante las alocuciones de la senadora Cristina Fernández de Kirchner, las dificultades para hallar las palabras adecuadas frente a preguntas de cierta complejidad, su metáfora de “la luz en el fondo del túnel” que aparecería durante un “segundo semestre” de gestión y sus balbuceos informes al intentar hablar en francés o en italiano.
No obstante ello, diversos medios dan cuenta de que, tan sólo entre 2014 y 2015, se patrimonio creció un 708 %. Esta modificación positiva de su riqueza llegaría al 1.271 % en 2017, con relación al mismo 2014.
El denuedo puesto por Gabriela en el mantenimiento de la fidelidad prodigada a Mauricio Macri no fue, sin embargo, suficiente para sostener el peso de su influencia en Cambiemos. Con la aparición de María Eugenia Vidal –una joven ambiciosa con mayores dotes discursivas y sobre todo histriónicas- Michetti parece haber encontrado un límite tanto de popularidad como de gravitación en la toma de decisiones dentro del ámbito partidario. A fuerza de verdad, su vicepresidencia de la Nación responde a una mera cuestión coyuntural: el meteórico fervor emocional de los sectores de clase media aspiracional por el “tándem” Macri-Vidal, quien de este modo se constituyó antes de las elecciones de 2015 en la “vicepresidenta natural” de la fórmula macrista.
La apuesta a María Eugenia para gobernar la provincia (un insólito “pase” de jurisdicción, ya que venía de ser vicejefa de la ciudad de Buenos Aires), hizo retroceder a Mauricio en la elección de su compañera de fórmula, que recayó en Michetti tan sólo por el favor residual que los votantes porteños y bonaerenses le prodigaban. Una suerte de ejercicio de una “memoria por los servicios prestados” aprendido de su padre que provocó, incluso, algún enojo en Gabriela durante las vacilaciones de Macri antes de definir las candidaturas.
Es posible que, si triunfa en las elecciones presidenciales de octubre de 2019, Mauricio Macri le ofrezca a Gabriela un cargo de representación ante organismos internacionales, con sede en el extranjero.
sábado, 7 de septiembre de 2019
"PRONTUARIO DE GABINETE" -Galería de los perpetradores y partícipes del CAMBIO- redes y links
"PRONTUARIO DE GABINETE"
-Galería de los perpetradores y partícipes del CAMBIO-
Textos por Eddy Whopper / caricaturas digitales por Andrés Casciani
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"Prontuario de Gabinete": BALCARCE
"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)
PARTÍCIPES NECESARIOS – HOY: BALCARCE
La Quántica Energía omnipresente
en la fotografía con tu nombre
ilumina el sentir del Presidente
y hace que valgas mucho más que un pobre.
Tu justiciero hocico habría encontrado
el PBI que tanto nos agravia,
mas los Seres de Luz te han reservado
el insigne sillón de Rivadavia.
Nuestros designios aspiracionados
de apolítica honesta y fe de hierro
bendicen la ilusión de ser tratados
como Mauricio a ti, ¡Oh, eximio Perro!
Igual de fieles somos, sin bemoles,
las mamis y los papis de dos soles.
jueves, 5 de septiembre de 2019
"Prontuario de Gabinete": Luis CAPUTO
"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)
Hoy: Luis CAPUTO
Fecha de nacimiento: 21 de abril de 1965.
Alias: “Toto”.
Egresado del colegio Cardenal Newman, Luis Andrés Caputo es un economista de vasta trayectoria en el estudio y análisis de mercados. Desempeñó esa actividad (“trading de bonos y acciones”) para la JP Morgan Chase & Co., una de las empresas financieras más antiguas e importantes del mundo. Su tarea consistió en efectuar proyecciones sobre la materia en el sector de América Latina, con el fin de garantizar ganancias a la firma. La misma actividad ejerció en el Deutsche Bank respecto de Europa del Este y también de Latinoamérica. Con posterioridad, Caputo se desempeñó como presidente de la institución alemana en Argentina. Dirigió la empresa de electricidad Norte S.A. y creó el fondo de inversión “Axis”.
Su primo Nicolás Caputo, 6 años mayor, fue compañero de estudios primarios y secundarios de Mauricio Macri, también en el colegio Newman. A través de él, “Toto” conoció a Mauricio, quien lo incorporó al gobierno nacional como uno de los “empresarios exitosos” que conformarían “el mejor equipo de los últimos 50 años”.
En 2016, ya hombre de confianza del presidente, Caputo lideró la “negociación” con los llamados “fondos buitre”, antiguos tenedores de bonos argentinos en default. Con el pretexto de “abrir la Argentina al mundo” y “generar credibilidad”, Toto ofreció a los dueños de esos papeles un acuerdo mejor que el que ellos mismos habían propuesto. A este fin, impulsó una toma de deuda descomunal: más de 16.000 millones de dólares, que se aplicaron al cubrimiento de capital, intereses, comisiones y gastos de representación. Tiempo después, trascendió que Paul Singer, titular de uno de esos “fondos buitre”, había aportado cerca de dos millones y medio de dólares para la campaña presidencial de Mauricio Macri, a cambio de la promesa de asegurarse el pago de sus papeles incobrables con fondos públicos.
Satisfecho con esta gestión, Macri entronizó a Luis Caputo como Ministro de Finanzas en el mes de enero de 2017. A partir de entonces, comenzó el período de mayor densidad de adquisición de deuda en la historia del país. Para facilitar la explosión de préstamos gestionados por su amigo Toto, el presidente suscribió un decreto que lo facultó a incluir, en los respectivos contratos, una cláusula que permitiera el juzgamiento de la República Argentina por tribunales de EE. UU. y Gran Bretaña. También lo habilitó a incorporar en ellos una estipulación de renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana.
Con fundamento en que “el Gobierno demostró la capacidad de obtener financiamiento a muy largo plazo”, Luis Caputo ordenó la emisión del papel de deuda a mayor plazo de todos cuantos se hubieran suscripto en el país: los llamados “Bonos Internacionales de la República Argentina en Dólares Estadounidenses 7,125 %”, con vencimiento en el año 2117. En la Resolución que los crea, se designa al CITIGROUP GLOBAL MARKETS INC., a la firma HSBC SECURITIES (USA) INC., a NOMURA SECURITIES INTERNATIONAL, INC. y al grupo SANTANDER INVESTMENT SECURITIES INC. como colocadores a nivel internacional de los títulos, que significarán para el Estado Nacional una pérdida de más de 15.000 millones de dólares. A pesar de ello, en los considerandos de la norma se consigna que uno de los objetivos de su implementación es “reducir el costo financiero del Tesoro Nacional”.
Luego de su paso por el Ministerio de Finanzas, Caputo fue designado Presidente del Banco Central de la República Argentina. En su reemplazo, el gobierno ubicó al periodista oficialista Nicolás Dujovne.
En los poco más de 100 días que duró su cargo, el Banco perdió cerca de 5.200 millones de dólares de reservas y el riesgo país aumentó de 350 puntos a más de 700. Desde la aparición de “Toto” en la escena financiera argentina, el dólar pasó de cotizar a 15 pesos, a valer más de 38. Las tasas de referencia superaron el 60 %, las más altas en 15 años.
Con posterioridad al acuerdo con los “fondos buitre”, el Banco Central se vio obligado a emitir un mayor volumen de las letras de deuda llamadas “LEBACs”, para así mantener su liquidez y cumplir cabalmente las funciones inscriptas en su Carta Orgánica. La suscripción indiscriminada de estos títulos, a los que se les reconocía una altísima tasa de interés, llegó a superar sólo en valor nominal a la cantidad de dinero circulante en todo el país.
En poco tiempo, por aplicación de estas políticas, Argentina perdió gran parte de su credibilidad como deudor en el mercado de préstamos y ello tornó menos atractivos los activos financieros que ofrecía: para atender los compromisos asumidos, a falta de fuentes de financiamiento, debió recurrirse al último de los prestamistas globales, el Fondo Monetario Internacional. Un año después de este salvataje, trascendió que la mayor parte del dinero aportado por la entidad internacional fue “fugada” al exterior por los operadores del sector que, sin embargo, continuaron siendo acreedores del Estado Nacional y de varias provincias por cifras cada vez mayores.
El propio FMI cuestionó la velocidad y los montos por los cuales Argentina se endeudó en virtud de los oficios de “Toto”. Por esta razón, el ejecutor macrista debió renunciar a la presidencia del Banco Central.
Caputo ocultó en sus declaraciones juradas que fue accionista hasta 2015 de una firma off shore y de sus diversas sociedades controladas, con sede en las Islas Caimán, llamada Noctua Partners. Al iniciarse la presidencia de Mauricio Macri, traspasó la titularidad de esas acciones a varios testaferros. Notua Partners fue una de las compradoras del ya mencionado bono de deuda a 100 años, que él mismo creó. La Oficina Anticorrupción liderada por Laura Alonso no intervino significativamente en la investigación del caso.
También tomó parte en la venta de acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad a precio vil, beneficiando a la empresa Pampa Energía cuyo CEO, Marcelo Mindlin, guarda una estrecha relación de conocimiento, confianza y negocios con Mauricio Macri. El juez Claudio Bonadío lo sobreseyó pocos meses después de ser denunciado.
Fue notoria la actitud risueña y despreocupada que adoptó durante una interpelación en el Congreso de la Nación, en la que se lo cuestionó por la emisión brutal de letras del tesoro y bonos contra el Estado Nacional, así como también por su participación en empresas off shore. Cansado por la duración de la sesión, decidió escribir un mensaje en tono de burla, que envió a la diputada opositora Gabriela Cerruti. La sesión terminó en un escándalo y Toto logró su propósito.
Por su actuación principal en el favorecimiento impune a los grandes capitales nacionales y extranjeros en perjuicio de las arcas públicas, Luis “Toto” Caputo ha sido tildado de “endeudador serial”. Preguntado acerca de la eventual irresponsabilidad en la multiplicación de compromisos asumidos con acreedores de todo calibre, contestó: "La deuda no es una preocupación, hay espacio para financiar una convergencia al equilibrio fiscal".
Operador en las sombras desde su partida del Banco Central, diversas fuentes periodísticas lo sindican como autor intelectual del default argentino de 2019, junto con autoridades de la J.P. Morgan y los fondos de inversión Templeton y BlackRock.
Finalmente, se le atribuye haber planificado el cronograma de acontecimientos financieros para que las peores consecuencias de la debacle económica argentina “post – PASO” sean afrontadas por el gobierno que asumirá el 10 de diciembre de 2019.
martes, 3 de septiembre de 2019
"Prontuario de Gabinete": Marcos PEÑA
"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)
Hoy: Marcos PEÑA
Fecha de Nacimiento: 15 de marzo de 1977
Hijo de un banquero, bisnieto del terrateniente y fundador en 1908 del grupo empresarial La Anónima, Mauricio Braun, es también primo del Secretario de Comercio macrista, Miguel Braun. Por línea materna, desciende de José Menéndez, uno de los primeros empresarios instalados en Punta Arenas, dedicados a la navegación mercantil a vapor por el Estrecho de Magallanes. La empresa llegó a tener una enorme flota, líneas de ferrocarril, muelles y puertos propios. Josefina, una de sus hijas, se casó con Mauricio Braun, quien por entonces era el principal competidor de Menéndez. Así nació el linaje Peña-Braun.
Tanto los Menéndez como los Braun generaron la más grande fortuna de la Patagonia, a través de métodos de explotación obrera e inserciones en la política nacional y regional, con fuertes lazos con Gran Bretaña y EE. UU. Poseyeron más de 1.300.000 hectáreas y una cantidad incalculable de cabezas de ganado lanar, frigoríficos, ferrocarriles y hasta centros de explotación minera. Su pertenencia oligárquica facilitó la intervención del Ejército Argentino en la represión de obreros huelguistas que reclamaban por mejores condiciones de trabajo y suba de salarios a principios de la década de 1920, conocida como “los sucesos de la Patagonia Trágica”. Durante el episodio, la familia Menéndez-Braun provocó la muerte de más de 1.000 trabajadores, muchos de los cuales fueron fusilados y enterrados en fosas comunes.
El padre de Marcos Peña, Félix, fue también funcionario de la última dictadura militar: en 1982 se desempeñó como subsecretario del área económica del Ministerio de Relaciones Exteriores. Félix Peña conocía al canciller Nicanor Costa Méndez por su pertenencia al Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, una institución que generaba acciones de sostén ideológico al gobierno militar. También fue funcionario durante los años 90.
Dotado de una singular capacidad de trabajo, su formación primaria en EE. UU. y su posterior concurrencia a colegios de élite como el Champagnat y el San Tarsicio, además de su carrera como politólogo y los vínculos empresariales de su familia, motivaron que Marcos fuera destacado por Mauricio Macri como uno de los principales pilares del partido Propuesta Republicana (PRO). Presidió el grupo de jóvenes de esa fuerza entre 2005 y 2010. En el año 2003 fue elegido Legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante las dos Jefaturas de Gobierno de Mauricio Macri en la Capital Federal, Marcos Peña fue Secretario General de la Ciudad y virtualmente administró y ejecutó la totalidad de las políticas de implantación neoliberal en el distrito.
Reemplazó a Horacio Rodríguez Larreta como Jefe de Campaña del PRO en el año 2015. Puso en ejecución las prácticas de penetración psicológica y estilo goebbeliano propiciadas por Jaime Durán Barba, un ecuatoriano contratado por el macrismo para generar canales de sugestión colectiva y así vencer al peronismo en aquellas elecciones. La más polémica de estas acciones fue la implementación de un “ejército de trolls”: operadores informáticos especialmente entrenados para insultar a opositores, propagar noticias falsas y emitir consignas discriminatorias en gran cantidad y durante todo el día. El programa de acción y objetivo inmediato de los “trolls”, que finalmente rindió frutos, fue el de excitar el contenido de antivalores que compone el criterio de las clases bajas y medias aspiracionales. Así, Peña y sus trabajadores del llamado "call center” lograron poner en un espacio de legitimación la vocación antiética de una porción mayoritaria del país. Su principal herramienta de inserción, amigable con la tendencia decadente de esa franja, fue el despliegue de un discurso xenófobo, racista, individualista, insolidario, de agresión política y de desprecio por la formación intelectual y por los pobres.
Gracias a la implementación de esos métodos de influencia y fascinación inmoral, Mauricio Macri resultó vencedor en los comicios. Marcos Peña fue designado Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación. Tres años después de esta victoria, trascendió que Peña habría también organizado una acción delictiva de aportantes falsos y desvío de fondos públicos para garantizar el éxito de la campaña.
La aceitada confianza con el nuevo presidente de la Nación lo condujo a revestir el Número Uno en el llamado “Círculo Rojo” macrista. Poco a poco, la Jefatura de Gabinete comenzó a abarcar una enorme cantidad de áreas; algunas de ellas, antiguos Ministerios, que pasaron a ser Secretarías de Gobierno bajo su dirección última.
Entre los primeros Decretos ilegales que firmó junto con Mauricio Macri, se encuentran el que reforma inconstitucionalmente la Ley de Ministerios y el que designa a Carlos Rosenkrantz (ex abogado del Grupo Clarín) y a Horacio Daniel Rosatti (renunciante del gobierno de Néstor Kirchner) como jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en abierta vulneración de preceptos legales y constitucionales.
Como parte del pacto habido con los medios de comunicación hegemónicos, Peña participó en la articulación de las políticas ilícitas de eliminación de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA). De este modo, abrió el camino para que –en especial- el Grupo Clarín pudiera poseer tanto periódicos como estaciones de radio, servicios de telefonía, internet, transmisiones por streaming y canales de televisión abierta y por cable, acumulación que la Ley de Medios impedía. Dicha norma fue virtualmente derogada por un decreto contrario a derecho que él también suscribió, lo que le valió una imputación penal.
Luego de dictada la Ley de Reparación Histórica, que prohibía que los familiares de las autoridades de la Nación “blanquearan” capitales refugiados en el exterior provenientes de la delincuencia tributaria y económica, Peña suscribió el decreto que, contra las disposiciones vigentes, precisamente permitió que dichos familiares pudieran repatriar legalmente ese dinero.
Marcos Peña se caracterizó por apoyar y facilitar en todo momento las gestiones del Estado en beneficio de las firmas pertenecientes al entorno empresarial del presidente, de manera de operar “de los dos lados del mostrador”. Durante su gestión, a modo de ejemplo, se dictaron normas que obligaban al sector público a reemplazar las luminarias convencionales por lámparas “LED”; al mismo tiempo, las licitaciones de compra de esas lámparas por parte de provincias y municipios eran ganadas por empresas importadoras pertenecientes a las familias Braun y Macri.
También favoreció al grupo “La Anónima” en el otorgamiento de un mayor cupo de exportación de carnes, en el marco de la llamada “Cuota Hilton”. “La Anónima” fue la única empresa que aumentó, durante el período, la cantidad de carne vendida al exterior bajo este régimen (más de 300 toneladas).
Fue sindicado como co-autor de una maniobra que implicó la concesión de subsidios por parte del Estado Nacional a la producción de soja en las juirisdicciones comprendidas en el llamado “Plan Belgrano”. De este modo, habrían quedado beneficiadas diversas fincas pertenecientes a empresas de Macri, Nicolás Caputo y el propio Marcos Peña en la provincia de Salta, por un total de 42.000 hectáreas.
Sus vinculaciones empresarias también han generado que, una vez en el poder formal, una gran cantidad de parientes pasaran a revestir como cuadros de la Administración Pública en sectores de decisión.
Marcos Peña es el real administrador del gobierno de Mauricio Macri. Todas y cada una de las decisiones presidenciales pasan por la consulta del Jefe de Gabinete de Ministros, primer hombre de confianza del presidente. Peña marca los tiempos de puesta en marcha de las políticas macristas, destinadas a favorecer a los sectores más altos de la sociedad. Es célebre el acto fallido cometido en una de sus alocuciones: “Hay un consenso en la necesidad de avanzar en un sistema más justo de tarifas y de subsidios para proteger a los que más tienen”.
Su equipo de “trolls” ha continuado sembrando el odio y la provocación durante todo el gobierno macrista, incitando a la violencia colectiva y agitando la miseria espiritual de millones de personas pertenecientes, en su mayoría, a una de las clases medias con menor vocación de construcción social inclusiva que ha exhibido la historia del país.
Fuertemente condicionado por esta impronta de pensamiento oligárquico, segregacionista y discriminatorio, afirmó en el Congreso que “No somos lo mismo, no somos iguales”. La frase fue utilizada luego por todo el arco de Cambiemos y produjo un efecto emotivo de diferenciación en las clases aspiracionales adictas.
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