domingo, 13 de octubre de 2019

Isaac Asimov


" Hay un culto a la ignorancia en los Estados Unidos, y siempre lo ha habido.
El esfuerzo del anti-Intelectualismo ha sido una constante en su camino a través de nuestra vida política y cultural, alimentado por la falsa creencia de que la democracia significa que mi ignorancia es tan buena como tu conocimiento".
(Isaac Asimov).

*Caricatura por Andrés Casciani (2019).
- cita seleccionada por Jorge Messineo.

- Acrílico, lápices y tiza pastel sobre papel / 21 x 29 cms.

http://andrescasciani.com/

sábado, 12 de octubre de 2019

"Prontuario de Gabinete": Alfredo CORNEJO


PRONTUARIO DE GABINETE

*Texto: Eddy Whopper / Caricatura digital: Andrés Casciani

HOY: Alfredo CORNEJO

________________________

Nombre completo: Alfredo Víctor CORNEJO NEILA
Fecha de nacimiento: 20 de marzo de 1962

Como muchos de sus correligionarios, comenzó militando en la agrupación Franja Morada mientras estudiaba la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad Nacional de Cuyo. A los 37 años ocupó su primer cargo político: secretario de gobierno de César Biffi, intendente del Departamento de Godoy Cruz, provincia de Mendoza. Si bien logró ingresar en la Legislatura local durante el 2002 como senador, un año más tarde fue convocado por el gobernador Julio Cobos para ocupar el cargo de Ministro de Gobierno; en la misma administración fue también, por algunos meses, Ministro de Justicia y Seguridad.

En 2005 fue elegido diputado nacional, pero dos años después decidió postularse para ocupar la intendencia de Godoy Cruz. En aquella oportunidad, en línea con la afinidad entre Cobos y el matrimonio Kirchner, Alfredo Cornejo apoyó la candidatura de Cristina Fernández para la Presidencia de la Nación. Los buenos resultados económicos de la gestión nacional traccionaron votos a favor de todos los candidatos con ella alineados, y así Alfredo logró ser ungido edil del distrito.

Los acontecimientos políticos posteriores marcaron un distanciamiento entre Julio Cobos y la Presidenta Cristina Fernández: Cornejo cerró filas dentro del radicalismo y cortó, a partir de entonces, todo lazo político con cualquier lista del peronismo. Su encomiosa administración, centrada en la eficiencia del accionar municipal y en el realce estético de los espacios públicos, le abrió las puertas a la reelección en el año 2011.

A tono con las tendencias “antikirchneristas” del momento, desplegó su talento para encauzar la invectiva mediática puesta en acto por el macrismo en la construcción, disputa y ejercicio del poder local. Así, logró ser elegido gobernador de la provincia en el año 2015. Fue mentor y parte, a ese fin, de la cesión de la estructura de la Unión Cívica Radical al PRO porteño, lo que le infundió argumentadas codicias de llegar al Poder Ejecutivo Nacional.

Ya en la gobernación, Alfredo Cornejo desarrolló una fructuosa etapa de coordinación genuflexa con los arbitrios timocráticos de Mauricio Macri. Sus objetivos centrales fueron proscribir y estigmatizar al peronismo provincial para asegurar la hegemonía de su fuerza política, e integrar la fórmula de la reelección de Macri en 2019.

A esos efectos, ofreció la provincia como campo de experimentación de prácticas antidemocráticas y de recorte de derechos conquistados. En este sentido, Cornejo aceptó participar activamente en el escenario de sugestión mediática propuesto por el macrismo, y valerse de él para dar impulso a su ideario brotado de absolutos. En una provincia cuyas interacciones sociales tienden mayoritariamente a asegurar un esquema naturalizado de desigualdad, el gobernador instaló un entramado de ideas-fuerza de índole totalitaria: “trabajo”, “orden”, “presencia policial”, “limpieza”, “conducta” y una decidida vocación de exhibir a Mendoza como “provincia modelo del Cambio” en el ámbito nacional. Contó, para ello, con la aquiescencia de un amplio sector afectado de afanes disciplinaristas.

Una de las primeras medidas adoptadas, de intensa pretensión saneatoria, fue la de supeditar el cobro del 10 % de las remuneraciones docentes a la verificación del cumplimiento de una asistencia perfecta, con muy escasas excepciones de justificación. Con ello, a la vez de subordinar a un núcleo-testigo del movimiento obrero, comenzaba a validar la estigmatización del sindicalismo como garante de la “vagancia”: quien faltara por cualquier motivo, y especialmente quien se plegara a las huelgas, no cobraría el “ítem aula”. Su vocación autoritaria y el alineamiento con las políticas nacionales de desvalorización del trabajo lo condujeron a disponer incrementos salariales por decreto y en cuotas, en torno al 15 % anual (frente a una inflación real de más del 50 %), suprimiendo en los hechos las discusiones paritarias. Una población docente mayoritariamente adicta tomó de buen grado estas medidas despóticas y se opuso, inclusive, a los reclamos y protestas entablados por sus propios colegas.

Impulsado por el afán punitivo de una sociedad conservadora y determinista de fuerte vocación discriminante, Cornejo elaboró un proyecto de Código Contravencional que pena conductas preparatorias y tiende a mantener la misma “tranquilidad jerárquica” que sus votantes procuran para la vida de la provincia. La norma, inspirada en los viejos edictos policiales largamente tachados de inconstitucionales, contiene un elenco de conductas reprimidas insuficientemente descriptas, de modo que resulten finalmente interpretables por el arbitrio de los agentes de seguridad y aun por el juez. Cornejo impulsó así la puesta en vigencia de los llamados “tipos penales judiciales” que impiden orientarse por la norma y dejan librado el patrimonio, la libertad y el honor de los habitantes a la unilateral apreciación de las autoridades, como medio directo de acoso social.

En tal dirección, el digesto represivo prevé multas y prisión para quien “ofendiere a una autoridad pública” o “se hallare en estado de manifiesta embriaguez”; pune a los padres que se atrasen en ir a buscar a sus hijos a la escuela, castiga al que “adquiriere indumentaria de las fuerzas de seguridad, sin pertenecer a las mismas”, por el solo hecho de adquirirla y sanciona al que portare “llaves alteradas o contrahechas”, junto a otras conductas con único anclaje en preconceptos fundados en la apreciación moralmente desviada de las apariencias.

Penaliza, además, a quien “evidenciare una conducta sospechosa”, a personas en situación de calle que utilicen “medios fraudulentos para suscitar la piedad ajena”, a quien “circulare en cualquier tipo de medio de transporte reiteradamente por los mismos sitios”, a quien “mostrare signos de haber escalado tapias o haber intentado hacerlo”, a quien “fingiere actividad a los efectos de observar bienes o personas”; al que “provocare humo, aun cuando no hubiere riesgo de propagación” y al que “encendiera fuego, sin causar incendio”. Incluso, pena a los padres de aquellos traviesos que “a través de mofas o señas”, “AGREDAN” a sus maestros.

Su proyecto, sancionado por una Legislatura mayoritariamente afín, avanza también sobre la no punición de acciones privadas, prohibiendo la realización de eventos masivos “en locales cerrados, sin dar aviso a la autoridad competente”. Esta implementación le ha facilitado abrir el “frente económico” de su tarea de persecución política, a través de la aplicación de multas a manifestantes y organizaciones de corte opositor, criminalizando así la protesta a favor de la higiene del espacio público.

Para la efectiva aplicación de este repertorio punitivo y también en armonía con las políticas de disuasión brutal echadas a andar por el gobierno nacional macrista, Cornejo se ha valido de una herramienta policial comprada a través de aumentos salariales, a la que dotó de elementos para el ejercicio abusivo de una violencia institucional mayormente aplaudida.

Su consigna proselitista de 2017, en apoyo a los candidatos del “cambio” para las elecciones de medio término, fue “Mano Firme”. Siguiendo esta tónica, y con el fin de exhibir su severidad mercadotécnica entre los habitantes de una jurisdicción ávida de ensañamiento contra sectores relegados, la policía cornejista fue voluntariamente manipulada y ejerció durante toda su gobernación actos aberrantes de exceso. Por caso, en octubre de aquel año, detuvieron a una persona ciega que pedía limosna, en horario pico vespertino y bajo la excusa de encontrarse “drogado y haciendo disturbios”, lo que ciertamente no era verdad. Son también conocidas en Mendoza las “razzias” en el transporte público con el fin de encarcelar sin más a quienes no pudieran demostrar el pago del pasaje: se prohibió de facto, para facilitar las detenciones, que un tercero se hiciera cargo del boleto, aunque fuera familiar o amigo. Además, la policía local articuló en forma permanente acciones de hostigamiento contra poblaciones en situación de vulnerabilidad, impidiendo su arribo a centros urbanos y solicitando selectivamente identificación, por simple “portación de rostro”.

Durante los debates del Código Contravencional, Cornejo mandó apostar un gran número de efectivos en una sala de la Legislatura, hecho que fue denunciado por varios representantes de la oposición como intimidante y atentatorio de las libertades de expresión que atañen a la calidad de los miembros del congreso provincial.

Para lograr la validación judicial de sus faltas democráticas, Cornejo introdujo en la Suprema Corte provincial jueces afines a sus aspiraciones y a la ideología macrista, del mismo modo que Gerardo Morales en Jujuy. Uno de ellos fue su propio ministro de Gobierno, Trabajo y Justicia.

En materia persecutoria, el gobernador influyó sobre la actuación de una fiscal también adicta al régimen a fin de conseguir el encarcelamiento de Nélida Rojas, representante en Mendoza de la agrupación Tupac Amaru. En consonancia con el espíritu de la época, le mandó promover un conjunto de causas en la que se la sindicaba como autora de los delitos de asociación ilícita, extorsión, amenazas coactivas y administración fraudulenta, en el marco de la ejecución de programas de viviendas sociales. Igual que Morales y también a través del apoyo de operadores macristas, Cornejo desactivó el fuerte poder local de la organización en sectores populares y criminalizó, de paso, la acción social no estatal. Luego de cuatro meses de prisión preventiva, Nélida Rojas y otros miembros fueron dejados libres en virtud de un fallo de la Octava Cámara del Crimen, que justipreció la situación procesal de los imputados de acuerdo con criterios de justicia ajenos a las tendencias aprioristas propiciadas desde el Ejecutivo. Como represalia, Cornejo mandó tramitar juicio político contra los magistrados que suscribieron esa sentencia.

En el entorno sanitario, un inmediato convenio verbal con el intendente radical del Departamento de Guaymallén abrió las puertas al ensayo masivo de la llamada “Cobertura Única de Salud”, un plan que busca reemplazar el Sistema Nacional de Salud por otro de carácter más restrictivo. El programa incluye la generación de una masiva “big data”, recopilación de información sensible de los habitantes de la jurisdicción (más de 300.000) que, bajo la pretensión de garantía de efectividad, edifica una plataforma de herramientas para la puesta en marcha de acciones de control social.

A pesar de que el agua es un recurso sumamente escaso en la provincia, Cornejo dispuso por decreto, aun sobre las reglamentaciones que protegen el recurso hídrico, la permisión de la técnica de “fracking” para extraer petróleo. Este procedimiento demanda la mezcla del fluido con unos 200 elementos contaminantes y genera pasivos ambientales de consideración, además de inutilizar definitivamente millones de litros diarios. Con ello, atendía las demandas del entorno empresarial presidencial, aun por en contra de la preservación ambiental de su propia provincia. Al mismo tiempo, rebajó las regalías que deben pagar al Estado las firmas explotadoras; entre ellas, la denominada “El Trébol”, del Grupo Vila-Manzano, dueño de varios medios afines a las directivas comunicacionales macristas.

Los números de su gestión permiten relevar aquella impronta de “modelo terminado” procurado por el esquema neoliberal que diera nuevo inicio el 10 de diciembre de 2015: luego de cuatro años, Mendoza verifica más de 9.500 empleados públicos despedidos, una deuda pública cuadruplicada; 40.000 desocupados más en otros rubros, con tasas de desempleo que rondan el 10 %; decenas de fábricas y comercios cerrados, una inflación local que supera a la nacional y un aumento considerable de las cifras de indigencia. Su partido político impidió que se dictara por ley el congelamiento de tarifas de energía eléctrica, gas y transporte; también frustró, más tarde, una ley provincial de emergencia tarifaria que atenuara el rigor de los incrementos. Cornejo perpetró una reducción presupuestaria significativa, gradual y sostenida en áreas sensibles como salud y educación, a pesar de que el gasto en publicidad oficial superó, entre 2018 y 2019, los 1.000 MILLONES de pesos.

No obstante estas notas de, al menos, ineficiencia en el logro del Bien Común, los mendocinos han elegido al candidato propuesto por Alfredo para gobernar el distrito en el período 2019-2023, con más del 51 % por ciento de los votos y picos del 63 % en la propia ciudad capital.

A estos resultados llegó, nuevamente, gracias a su observación aguda, capacidad de predicción y encauce de voluntades para la construcción de poder; aptitudes a las que sumó, en tal coyuntura, los ímpetus de una ofensa personal.

Es que luego de esforzadas tareas de cumplimiento cabal de directivas, Mauricio Macri, como comportamiento de clase, le negó la posibilidad de integrar la fórmula presidencial para el período 2019 – 2023. El PRO, que había comprado el armazón partidario de la UCR, echaba mano de los arbitrios propios del pagador y le impedía a Alfredo la continuidad de su ascenso.

Así como se había distanciado de Cristina Fernández, los tiempos mandaban ahora recortar la relación con Macri. Para mal de males, la Constitución mendocina impide la reelección de gobernadores por períodos consecutivos: el “cambio” lo había dejado sin espacios significativos de influencia política. Lejos de amilanarse, Alfredo rearmó su proyecto: se postuló como primer candidato a diputado nacional , cargo más alto al que podría aspirar, ya que tampoco en 2019 Mendoza elegía senadores.

Desde la presidencia del bloque radical en la Cámara Baja, intentará posicionarse para ocupar la Presidencia de la Nación en 2023.

En el año 2016, Cornejo asistió a un encuentro con estudiantes de la Universidad Nacional de Cuyo. Las crónicas periodísticas destacan la aparición de cierto tono intimista, direccionado hacia el montaje de un perfil de líder construido a fuerza de voluntad personal e íntegra tenacidad en el logro de los objetivos propuestos. A la hora de evocar a sus padres, destacó:

“Sin dudas, son mis referentes morales”.

https://prontuariodegabinete.blogspot.com

miércoles, 9 de octubre de 2019

"Prontuario de Gabinete": Susana GIMÉNEZ


PRONTUARIO DE GABINETE

*Texto: Eddy Whopper / Caricatura digital: Andrés Casciani (2019)

_____________________________

Sección "PARTÍCIPES NECESARIOS"

HOY: Susana GIMÉNEZ

Nombre completo: María Susana GIMÉNEZ AUBERT
Fecha de nacimiento: 29 de enero de 1944

Susana Giménez podría haber pasado al imaginario como una enorme actriz, como una femme fatal, como una vedette ineludible que preside los cielos de la revista deluxe, como una artista de culto y también una deidad popular; como una personalidad, finalmente, que comulga talento y empatía a través de todos los estratos de un entramado cultural histórico. Descolló en la actuación (cine, televisión, teatro), editó dos discos (uno de ellos, Disco de Oro en 1990), escribió un libro, editó una revista, promocionó dos marcas de perfume. A mediados de la década de 1980, su figura apareció en una muñeca del estilo “Barbie”. Es imagen de dos emisiones de estampillas. A los 41 años, fue tapa y protagonista de desnudos de Playboy Argentina, cubierta de un millón de dólares en joyas. Trabajó con todos los íconos populares de su tiempo y despertó siempre admiraciones y reconocimientos. Ninguna de sus presencias y proyectos, en más de 50 años de carrera, ha sido un fracaso. A esta altura, parece una verdad de Perogrullo afirmar que es una de las enormes divas del espectáculo argentino, un sitial reservado sólo a un puñado de elegidos.

A pesar de nunca haber sido pobre, Susana es captada por la clase media aspiracional como un paradigma de ascenso social por propios méritos. Si algo la diferencia de la talentosa, verborrágica e intelectualmente dotada Moria Casán es su capacidad mayorista de hacer dinero, a la que ha sumado desde siempre una vocación de alternancia con las figuras más encumbradas de todos los ámbitos en que ha interactuado.

La identificación completa y final de los sectores bajos y medios con la figura de Susana Giménez experimentó un punto de no retorno durante la década de 1990, cuando su programa de juegos y variedades “Hola Susana” (una especie de reproducción franquiciada del “Pronto Rafaella” peninsular), que venía emitiéndose desde 1987, ofreció, de pronto, recompensas de hasta un millón de pesos. El ciclo televisivo obtuvo rapidísima devoción entre esos sectores motivados por una ilusión de pertenencia que veían proyectada en los escenarios pomposos, en los vestidos de la protagonista y en las formas de la suntuosidad y la magnificencia, la profusión de abundancias que los asalariados y pequeños cuentapropistas guardan en sus espejismos de trascendencia. A esta masividad contribuían tanto el tono desvergonzadamente pueril de sus modulaciones, como una decidida exhibición de ignorancia que su platea interpretó validante de sus propias imperfecciones formativas.

La vaporosa opinión pública pronto olvidó las acusaciones que sobre ella pesaban de haber mantenido relaciones con diversos militares durante el llamado “Proceso de Reorganización Nacional”, para entregarse de lleno a su propuesta Miami y Oro: las versiones periodísticas dan cuenta de que, cuando “Hola Susana” pasó a emitirse por la cadena Telefé, el salario de la madama de los teléfonos llegaba, también, al millón de dólares por mes. Como en todas las peripecias de grotesco en las que tercian las clases medias y bajas, la verdadera ganadora fue quien revolvió el río, aun sin que los adherentes a sus imágenes de derroche abandonaran, desde sus estrecheces, las alucinaciones mundanas de braceo en el exceso.

En tanto, a lo largo de su camino de afianzamiento en los vértigos del espectáculo, Susana fue desgranando cada vez con mayor intensidad la ideología que prepondera en esas franjas de anhelos ascendentes, que constituyen el residuo espiritual de su taquilla. En este sentido, sus dichos propiciando el regreso del servicio militar obligatorio “para sacar a la gente del paco y la delincuencia” fueron favorablemente recibidos por el mismo sector protofascista que, años antes, se había pronunciado negativamente acerca de su eventual prostitución durante los años de corista y estrella principal del burlesque porteño. El mismo, también, que la había tildado de “chorra y contrabandista” cuando se descubrió un aparente intento de engaño al fisco, al haber simulado importar un automóvil para una persona con discapacidad con el solo fin de beneficiarse con exenciones impositivas.

Sus deseos de “que vayan presos los que tienen que ir” –una Arcadia de los sectores aspiracionales- emergieron en un pico de frenesí punitivo durante el año 2009, cuando la actriz propuso la aplicación de la pena de muerte aun respecto de niños expuestos al sistema penal. “¿Que son menores?”, declaró la conductora en una entrevista, “bueno, BASTA con los menores. BASTA. Acá tienen que venir leyes más fuertes. Y el que mata, tiene que morir. A mí no me importa lo que estoy diciendo (si me hace mal, o si me hace bien por mi imagen). Un tipo que mata, TIENE QUE MORIR. (…) Los menores salen MAÑANA, porque no hay cárceles, no hay nada. Estamos en un estado de indefensión espantoso”.

En la misma ocasión, trabajó una antigua vocación del mediopelo, desbocando el brioso caballo de la ilegalidad que los pequeños propietarios entienden como forma razonable de la deshonestidad: “Creo que no podemos seguir siendo tan mansos. No podemos seguir diciendo ‘uno más, otro más, qué horror’ y no hacer nada. Porque yo creo que, si no lo hace el gobierno, lo tenemos que hacer nosotros”.

“¡Termínenla con los derechos humanos y las estupideces!”, vociferó la estrella, segura de su público. Y remató: “Los derechos humanos no los tienen las víctimas. ¿Por qué los tienen los ladrones? ¿Porque son menores?”

Rica, ostentosa y de discurso fascista aniñado, Susana reunía las condiciones de persuasión y aptitud para obrar de modelo terminado a los ojos de un sector mayoritario y degradado. Fue, entonces, también designada para apuntalar la campaña de Mauricio Macri en el año 2015 y se constituyó en uno de los principales sostenes del fenómeno Cambiemos. Participó en la emprendida tarea mediática de penetración psicológica y sugestión emocional que determinó el triunfo de la agrupación.

A los pocos días de haber sido ungido presidente, Mauricio visitó el “living” de Susana Giménez para las pantallas de todo el país y las de los macristas que, también en número preponderante, componían los núcleos poblacionales de argentinos en el exterior. En aquella oportunidad, en adecuado ensamble con las tendencias conductuales de la “luna de miel” neoliberal, Susana advirtió que “no se iba a politizar” la charla con “Mauricio”, a quien reconocía con candidez simplista y efectiva que “siempre le dije Mau y ahora me cuesta, así que le digo Señor Presidente Mau”. Al programa, además, concurrió su esposa, la reciente gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal, el reelecto Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Horacio Rodríguez Larreta y la vicepresidenta de la Nación, Marta Gabriela Michetti. Se hallaba, también, el actor Martín Seefeld, amigo personal y compañero de paddle de Macri. La emisión tuvo la audiencia más alta del año para un programa de comadreo: allí, a favor de la construcción simbólica, Susana encarnó el rol de interlocutora que sublimaba los deseos de su audiencia, cargados de afectividad adhesiva.

A partir de entonces, las actuaciones de Giménez armonizaron con las negaciones de una realidad crítica y avivaron la configuración de un velo de hipocresía y superficialidad, a fin de edificar un relato de fantasía que permitiera disipar –o directamente no advertir- las desdichas de las prácticas macristas de vaciamiento y explotación. El programa de entretenimientos tuvo instancias progresivas de barricada política, esta vez disparadas desde el mangrullo del más acendrado materialismo y la motivación artificial del abuso cortesano.

De tal modo, sus manifestaciones se alinearon con las que en mayor medida el macrismo estructuró a fin de estigmatizar la gestión y los funcionarios del gobierno que lo precedió: “Mauricio Macri”, mintió en su programa, con acento elemental, “encontró un país con las arcas vacías”. En agosto de 2017, en plena campaña electoral de medio término, confesó por la red Twitter que “de ninguna manera voy a recibir a la ex presidenta CFK. Sería como traicionar mis principios y mis ideas”. Articulada en vodevil pasional por dos periodistas del canal oficialista TN, la declaración fue relevada y comentada a tan sólo 5 minutos de haber aparecido.

Ese mismo mes prestó su programa para reunir a Elisa Carrió, María Eugenia Vidal y Graciela Ocaña, personalidades centrales del macrismo y del antikirchnerismo. En el espacio, como respuesta a preguntas preordenadas, Vidal recalcó que el Gobierno "no es parte de ninguna mafia" y que no "usa" la pobreza sino que quiere que "se supere". Carrió, a su turno, manifestó: “Quiero justicia para esos militares que con 80 años se están muriendo en la cárcel”, en referencia a la propuesta de prisión domiciliaria para los genocidas de la última dictadura cívico-militar.

En noviembre de 2018 fue entrevistada bajo la farsa de un encuentro casual. Antes de ingresar a su automóvil de lujo, opinó que "no fue un año muy bueno para la Argentina, creo que tiene que pasar todo esto y tenemos que apretar el cinturón. Pagaremos más impuestos… lo que sea… pero hay que salir". En el encuentro, sin embargo, no sólo militó el ajuste: también reforzó la idea de proscripción del kirchnerismo, a través de frases de contenido sumamente sensitivo: “Que se presente para presidenta me parece un disparate. Una persona que tiene 17 causas penales no puede ser presidenta ni de un club de rugby". Nada dijo, por entonces, de los 214 procesos que involucraban a Mauricio Macri mientras era candidato a gobernar la Nación.

Poco tiempo después, en tren de agitar la resaca moral de sus espectadores, dijo que "los pobres no tienen tanto derecho como creen” y que “les hicieron creer que debían gastar mucha luz y gas y eso va en detrimento del país”. Esta exposición iba en consonancia con otra similar expelida por el economista adicto Javier González Fraga, quien en mayo de 2016 había afirmado que "le hicieron creer a un empleado medio que su sueldo medio servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior. Eso fue una ilusión”.

Ya en el año 2019, las posibilidades ciertas de que Cristina Fernández de Kirchner se postulara para algún cargo electivo generaron en la conductora del programa de premios reacciones adversas. “Le tengo miedo al populismo, al comunismo, a la zurda. Le tengo miedo, qué querés que te diga”, declaró a medios afines al gobierno. El asunto venía a cuento de manifestaciones recientes de Jaime Durán Barba, el propagandista de inspiración goebbeliana contratado por Mauricio Macri, quien había afirmado que “entre el miedo representado por Cristina y la decepción representada por Mauricio Macri, la gente elegirá la decepción”. Así que, durante el mes de abril, aún no definidas las candidaturas, Susana opinó: "Yo creo que va a ganar Macri, porque la gente está enterada de todo lo que pasó. Tienen que saber porque hubo una información constante sobre todo lo que han robado”. Y, nuevamente, en uso de las herramientas emocionales para cuya difusión había sido pagada, sentenció: “A mí, lo único que me molesta es que no hayan devuelto lo que se robaron”.

Mientras tanto, esta fruición por acicalar la percepción de Mauricio Macri con los brillos de la lisonja pretenciosa no impidió la continuidad de ciertas prácticas discriminatorias, nutrientes de la hoguera de ideales negativos de su público. En septiembre de 2016 entrevistó a un actor; al opinar sobre su frecuencia sexual –un espacio que ella misma había caldeado, décadas antes, como punta de lanza de su instalación popular- expresó que "no tiene nada de malo, le gustan las minas, peor sería que le gusten los hombres". La cuestión generó una denuncia intrascendente en el Instituto Nacional contra la Discriminación. Más tarde, incursionó en los límites de la aceptada xenofobia de la época, al afirmar que “el régimen de Maduro expulsa venezolanos hacia la Argentina” y que “gracias a Dios, todos tienen trabajo”.

En cuanto a cuestiones patrimoniales, los medios contrahegemónicos advirtieron que, en virtud de las rebajas de los impuestos a la riqueza, Susana habría “ahorrado” más de 15 millones de pesos a valores de 2016, una cifra que representaría el 1 % de su acumulación de patrimonio. En diciembre de 2017, el Tribunal Fiscal de la Nación falló a su favor en una causa iniciada durante la presidencia de Cristina Fernández, en la que la AFIP le reclamaba más de 2 millones de pesos: se la acusaba de haber utilizado una empresa intermediaria con sede en Singapur para comprar una de sus mansiones, la ubicada en Punta del Este, Uruguay. La otra, está en Miami; hay también una tercera en Mar del Plata y una más en el llamado “Barrio Parque” de Buenos Aires, la zona más cara de la ciudad. Según la revista Forbes, Susana Giménez fue la argentina que más recaudó durante el año 2013.

Personalmente, quien estas líneas escribe padeció algún roce con una de sus admiradoras, una joven de poco más de 30 años. Ambos compartíamos un espacio ajeno en el que alguien había encendido su programa, la noche de un domingo. Corté su embelesamiento criticando la enorme cantidad de alhajas que en un cristalero exhibía Susana: en un número de comedia con Antonio Gasalla, las iba sacando de a una para que los televidentes generaran afinidad, mientras la cámara las tomaba en primer plano. Consideré que, en los tiempos de relegamiento social que corrían, a la luz de la explosión de todos los índices de pobreza y del incremento sustancial de población con necesidades básicas insatisfechas, esa ostentación de boato negacionista representaba, al menos, una obscenidad. Luego de pensar algunos segundos, la mujer me contestó, francamente ofendida:

"¿Y qué tiene que ver el sexo en todo esto?"

https://prontuariodegabinete.blogspot.com/

sábado, 5 de octubre de 2019

"Prontuario de Gabinete": Gerardo MORALES


"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)

Hoy: Gerardo MORALES

Nombre completo: Gerardo Rubén MORALES
Fecha de nacimiento: 18 de julio de 1959

De inicio, es posible adelantar una conclusión que debe gravitar en el estudio de toda su vida y obra: luego de una mediocre carrera, Morales es hoy un líder vulgar, que ejerce un esperable totalitarismo de pelotón de rezagados, traccionado a ese nivel por el real pagador de la epopeya de determinación psicológica perpetrada en 2015: Mauricio Macri.

Como tantos otros radicales, inició su militancia en la agrupación Franja Morada, mientras estudiaba para Contador Público en la Universidad Nacional de Jujuy. En 1989, perdió contra el Partido Justicialista las elecciones legislativas provinciales, pero logró ingresar a la Legislatura jujeña: desempeñó el cargo de diputado local hasta el año 2000. En 1991, integró la fórmula Humberto Salum – Gerardo Morales que se candidateó (y perdió) para la gobernación del distrito.

El norteño también perdió las elecciones para gobernador en 1995, por 55 % a 30 % con el Justicialismo. Luego de estos comicios denunció fraude, pero sus quejas no fueron en definitiva escuchadas. En 1999, volvió a perder frente al Partido Justicialista y a denunciar maniobras de manipulación de votos.

Durante el primer año de la presidencia de Fernando De la Rúa ya se evidenciaban los ribetes de lentitud e inoperancia del primer mandatario aliancista. El propio Raúl Alfonsín criticó su gestión: a fin de reforzar lazos con el líder de la UCR (a quien De la Rúa había disputado poder durante toda su vida política), el entonces presidente convocó a varias personalidades “alfonsinistas” para ocupar cargos en su Administración. Entre ellos estuvo Gerardo Rubén, que renunció a su banca provincial y pasó a desempeñarse como Secretario de Desarrollo Social.

Luego de haber sido funcionario del gobierno que provocó la peor crisis económica e institucional de la historia argentina, Gerardo Morales presentó nuevamente una candidatura para gobernar Jujuy. Volvió a perder, esta vez contra la fórmula Fellner – Barrionuevo del Partido Justicialista, por 56 % a 35 %. Por ese entonces, Néstor Kirchner era el Presidente de la Nación: su apoyo a la fórmula encabezada por Eduardo Fellner fue determinante para la determinación de este resultado.

Hasta el momento, sólo había ganado una disputa contra el justicialismo: la de las elecciones a senador nacional de 2001, en un marco de absoluta anomalía política. Los otros dos comicios que tendieron a renovar su mandato lo tuvieron también como perdedor frente al peronismo: 47 % a 31 % en 2005 y 53 % a 29 % en 2011. En ambos casos, Morales entró como senador “por la minoría”. Todo ello, mientras ocupaba cargos de importancia en la Unión Cívica Radical (cuyo Comité Nacional presidió entre 2006 y 2009) y dentro del bloque de senadores radicales.

Su imposibilidad de generar acciones personales o alianzas efectivas para detentar con eficacia los máximos estratos de poder –una desvirtud que por ese entonces compartía con la propia agrupación a la que pertenecía, estigmatizada como culpable de la debacle del año 2001- lo llevaron a polarizar fuertemente sus posiciones y discursos, para definirse con evidencia en la “vereda de enfrente” del peronismo. Combatió con crudeza toda acción de los gobiernos kirchneristas, denunció a sus funcionarios tildándolos de corruptos por decenas de acciones de gobierno y estigmatizó a los correligionarios que se manifestaron de acuerdo con las políticas nacionales y populares que implementaban Néstor Kirchner y su esposa.

Pero su batalla más intensamente emocional fue la entablada contra la Organización Barrial Túpac Amaru; y mucho más salvaje respecto de su líder, la descendiente de pueblos originarios Milagro Sala. A contrario de la vida llevada por Gerardo Morales en un ámbito de satisfacción de necesidades y posibilidades de estudio, Milagro había sido abandonada en la puerta de un hospital y criada por una familia peronista. Si bien el núcleo que la contuvo manifestaba cierta holgura económica, al enterarse de su origen Milagro escapó y vivió en la indigencia: debió delinquir para alcanzar su supervivencia y purgó una pena de prisión por robo. Con el tiempo, Milagro militó en diversas organizaciones sociales: su fuerte carácter y su firme determinación de luchar contra la pobreza la convirtieron en la principal referente de los movimientos territoriales jujeños.

Con Milagro Sala a la cabeza, “La Tupac” alcanzó un enorme desarrollo en todos los ámbitos. La organización daba de comer a los necesitados; pero también, con la colaboración económica del gobierno nacional, se dedicó a la construcción de viviendas, de centros de recreación, de escuelas, de centros de atención de salud, de talleres de producción textil. El colectivo creado por Milagro edificó un parque temático y un parque acuático, para ser utilizado gratuitamente por la parte más relegada de la población. Incluso, creó una obra social propia.

La realidad era evidente: en pocos años, Milagro había alcanzado mayor poder local que el viejo peronismo y, sobre todo, que el gris y ambicioso Morales. Hacia el año 2012, finalmente, la líder aborigen creó su propia agrupación política: el Partido por la Soberanía Popular, que obtuvo la tercera posición en las elecciones de 2013 y la llevó como diputada a la Legislatura de la provincia.

Esta profusión de datos de derrota animó a Gerardo Rubén a encabalgarse en la campaña de penetración psicológica iniciada por el macrismo a finales del año 2012 para cortar la hegemonía del Frente para la Victoria. Su principal enemiga local era, ciertamente, una indígena ex convicta, que había vivido muchos años en situación de calle y a la que se había acusado de narcotráfico y de haber ejercido la prostitución: con todo, su acción social se manifestaba tan poderosa que cada vez eran más los seguidores que lograba, sea por persuasión, sea por concreta satisfacción material de necesidades.

En medio de las acusaciones al matrimonio Kirchner de haber generado una “ruta de dinero” ilegal y de ejercer todas las formas de corrupción que cupieran en el entendimiento de las clases de comportamiento aspiracional, Morales tomó el guante que le correspondía en función de su participación en la acción de sugestión colectiva y acusó a la Tupac de realizar “negocios turbios” con dinero público, de extorsionar a las autoridades provinciales con desplegar actos de violencia si no se satisfacían ciertos requerimientos cada vez más crecientes y de violentar a los sectores con necesidades básicas insatisfechas a fin de que pasaran a formar parte como “soldados” de la organización. Para Gerardo Morales, Milagro Sala había constituido un “Estado dentro del Estado”, con reglas propias y al margen de la ley; algo similar a lo que, pocos años después, se endilgara a las tribus mapuches que se oponían a la privatización de sus tierras ancestrales.

El senador y operador macrista culpó también a Milagro como “autora intelectual” de una denuncia que le atribuía, en forma personal, presidir una organización de “lavado de dinero” proveniente del ejercicio de todas las formas de la economía ilegal.

En octubre de 2013, Sala sufrió un atentado a balazos contra su vida: si bien tres personas lograron huir, entre los detenidos había conocidos militantes radicales y hasta un empleado de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, cuyo jefe comunal, el radical Raúl “Chuli” Jorge, por entonces cumplía su segundo mandato. Morales aportó, rápidamente, el nombre de los profugados, pero declaró que el siniestro había sido “un asunto entre bandas mafiosas”.

A medida que avanzaba el año 2015, el estado de captación intelectiva de una mayoría irreversiblemente degradada hacía sospechar un triunfo de Cambiemos en todos los órdenes. Jujuy no sería la excepción: ante el asombro de los propios radicales, la fórmula Gerardo Morales – Carlos Haquim (este último, proveniente del massismo) obtuvo la victoria con un contundente 58 %. Por primera vez, una estrategia implementada por el radical para conseguir la gobernación (en este caso, fomentar la oleada emocional ejecutada por el periodismo comprado por el macrismo) le daba frutos. El frente Cambiemos se llevaba, también, la provincia norteña.

Lejos de aplicar los principios que había heredado de su pasado alfonsinista, una vez ungido en la primera magistratura provincial Morales cumplió los designios de sus pagadores.

La primera vulneración institucional de Gerardo se dio en la deformación del Poder Judicial local. En primer lugar, envió un paquete de proyectos para ser sancionado a la Legislatura, apenas iniciado su mandato: el 15 de diciembre de 2015, una ley de reforma determinó la ampliación de 5 a 9 de los miembros del máximo tribunal judicial de la jurisdicción. Para el 17 de diciembre a la madrugada, ya estaba conformado el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Jujuy: cinco jueces de extracción radical y cuatro jueces de carrera. Dos de los radicales habían sido hasta ese día diputados por el radicalismo: renunciaron a sus bancas y, acto seguido, en la misma sesión, la mayoría “moralista” los nombró jueces de aquellos altos estrados. Para ello, no se sustanció ningún concurso, como indica la normativa provincial.

Entre otros, el intendente peronista del Departamento El Carmen y su abogado advirtieron las irregularidades cometidas. Morales, rápidamente, mandó allanar la sede comunal y ordenó a un juez venal que suspendiera la matrícula del letrado.

El mismo cúmulo de leyes que fue sancionado en sus primeros días de gobierno incluyó la creación de un Ministerio Público de la Acusación, aberración jurídica cuya intención fue la de desplazar el poder del Ministerio Público Fiscal e iniciar demandas penales contra opositores y miembros de las organizaciones sociales. Las funciones de ambos Ministerios Públicos (uno, establecido en la Constitución de la provincia y otro producto de una ley redactada por asesores del propio Morales) quedaron superpuestas.

Frente a estos hechos de destrucción del republicanismo, comenzaron a generarse denuncias que debieron ser resueltas, en última instancia, por el Superior Tribunal adicto. Todas ellas tuvieron dictámenes de irregularidad firmados por el Fiscal General, quien propiciaba la nulidad de las medidas adoptadas, a contrario del criterio ordenado por Gerardo. La reacción del gobernador fue inmediata y drástica: ordenar la tramitación de un juicio político para destituir al “díscolo” Fiscal General.

El mismo juez que decidió la suspensión en el ejercicio profesional de aquel “abogado opositor” fue quien dispuso la prisión de Milagro Sala, luego de la realización de un acampe frente a la Casa de Gobierno. La protesta se inició el 13 de diciembre de 2015 y finalizó el 16 de enero de 2016, cuando Morales ordenó a sus servidores judiciales la detención de Milagro por “instigación al delito”, “sedición” (es decir, la pretensión de generar un golpe de Estado provincial) y la contravención consistente en “generar aglomeraciones o tumultos”.

Ninguna de estas figuras exigía la prisión preventiva. Sin embargo, pocos días después, también por influencia de Morales, Milagro Sala fue conducida a una cárcel. Mientras estaba presa, el gobernador fue instruyendo a sus fiscales adeptos una suerte de “imputación por goteo” cuyo único fin era minar la voluntad de la detenida: Milagro fue acusada de asociación ilícita, de extorsión, de instigación a la violencia, de daño agravado, de amenazas simples, de enriquecimiento ilícito, de amenazas coactivas, de malversación de caudales públicos, de encubrir un hecho cometido en el año 2007, de tentativa de homicidio, de fraude a la Administración Pública y hasta de haber instigado a arrojar huevos al entonces senador Morales siete años antes, durante el año 2009. En todos los casos, durante los meses posteriores a las imputaciones, se fueron conociendo diversas denuncias de obtención de confesiones a supuestos “involucrados” o “cómplices” de esos hechos, a través de apremios ilegales y torturas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos resaltó la ilegalidad de estas acusaciones, de las fijaciones de prisión preventiva por delitos excarcelables y, en especial, de las condiciones de detención a que fue sometida: encerramientos de castigo, obligaciones de silencio, negaciones de agua y alimentos, prohibiciones de bañarse, duchas nocturnas de agua fría, negativas a proveer lápiz y papel, prohibición de lecturas y vedas infundadas de recibir visitas. El Superior Tribunal adicto confirmó todos los encarcelamientos y aun las condenas hasta ahora recibidas: 3 años de prisión por “instigación al delito” (sentencia fundada en el testimonio de un solo testigo, empleado municipal radical), unificada con la de 13 años por asociación ilícita y extorsión; esta última confirmada por el Superior Tribunal y por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Todos los pedidos de prisión domiciliaria por el malogrado estado de salud de Sala luego de las vejaciones sufridas en prisión fueron rechazados; excepto uno: a los pocos días, no obstante, y por influencia de Morales, Milagro Sala debió volver a una cárcel común. También se pronunciaron oficialmente por la ilegalidad de estas medidas los representantes diplomáticos de 11 países y el Parlamento Europeo.

El carácter político de su encarcelamiento surgió enmascarado en una frase del propio presidente Mauricio Macri, dotada de fuerte contenido emocional y oportunista, que tuvo por fin calar en la estructura anímica y cognitiva de los partidarios del Cambio. Preguntado en el año 2016 por la prensa internacional sobre las razones del encarcelamiento de Milagro, a la luz de la cantidad de objeciones legales que se habían producido dentro y fuera del país, Macri contestó: “La mayoría de los argentinos SENTIMOS que Milagro Sala debe estar presa”. Morales apoyó estos dichos en otras declaraciones.

Por lo demás, Gerardo Rubén ha replicado durante su gobierno las políticas de corte neoliberal/dictatorial que desenvuelve el gobierno de Macri a escala nacional. Al brutal recorte presupuestario en Educación le siguió el cierre de cursos, talleres y carreras en establecimientos públicos, el despido de docentes y una gran cantidad de suspensiones de inscripciones en programas de menor cantidad de alumnos.

En línea con la impronta xenófoba del macrismo, entró en conflicto con el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia a través de la difusión de una farsa desmentida por el propio Evo Morales. En esta ocasión, el gobernador se hizo eco de una versión que indicaba que un hospital boliviano habría querido cobrarle la atención a un vecino jujeño por el solo hecho de ser argentino. Inmediatamente, conocedor de su público, Gerardo envió un proyecto a la Legislatura para cobrar aranceles a los extranjeros por atención sanitaria en establecimientos públicos. Evo, por aquellos días, invitó a todos los “hermanos argentinos” que lo necesitaran, a atenderse gratis en los centros de salud de Bolivia.

Durante su gestión, salieron a la luz al menos 50 casos de permisos para que menores de entre 10 y 16 años realizaran actividades laborales, la mayor parte de ellos en grandes plantaciones de tabaco. Estos casos contarían con el asentimiento y encubrimiento de la UATRE (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), uno de los gremios más fuertemente alineados con el macrismo. Fuera de este sindicato amigo, Morales ha efectuado persecuciones a otros gremios para evitar la obstaculización de sus políticas de destrucción de derechos: el último de estos casos, ocurrido en septiembre de 2019, fue el intento de intervención del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma. Sin embargo, Gerardo también ha acusado judicialmente al titular del Sindicato de Empleados y Obreros Municipales y ha amenazado con intervenir el Frente Amplio Gremial (que nuclea a trabajadores del Estado) luego de la oposición a un ofrecimiento de aumento salarial del 4 % frente a una inflación del 60 %.

A través de sus influencias sobre funcionarios de la salud y sobre el esquema judicial local, impidió la práctica de un aborto no punible a una niña de 12 años que había sido violada por un hombre de 60.

Morales también está sindicado en casos de pedidos de “coimas” para “hacer desaparecer” expedientes de obras públicas ejecutadas en violación de las normas sobre contrataciones del Estado provincial. Asimismo, se ha denunciado que 25 de sus parientes han sido beneficiados con cargos públicos: hijos, primos, cuñados, su ex esposa y su ex cuñado; tíos, sobrinos y parientes políticos de sus hermanos.

También en consonancia con las políticas macristas a nivel nacional, el gobernador ha emprendido una desenfrenada carrera de endeudamiento, que a enero de 2019 había llevado a la provincia a deber el 107 % de su producto bruto interno. Para ese entonces, el monto total de deuda era de 40.437 millones de pesos, con un 67 % suscripto en dólares. Por el aumento de la cotización de la divisa y la toma de nuevos créditos, sólo en 2019 la deuda habrá crecido un 60 %. Los mayores obstáculos para afrontar este pasivo son la baja de la recaudación por disminución de la actividad económica y las exenciones impositivas efectuadas a favor de grandes empresas y capitales.

Morales ha hecho de Jujuy una de las provincias con mayor incidencia de represión policial de todo el país. Su afán disciplinador, profundamente alejado de los principios libertarios con que comenzó su militancia alfonsinista en la década de 1980, ha servido de articulación y complemento a las prácticas de uso abusivo de la fuerza pública por parte de Mauricio Macri. Las crónicas periodísticas reportan hechos de violencia desmedidos para apagar reclamos de comunidades originarias desarmadas, de trabajadores despedidos, de organizaciones sociales, de gremios, de voces opositoras.

Llamativamente, a pesar de que en su jurisdicción Cambiemos perdió las elecciones presidenciales primarias, Gerardo Morales fue reelecto gobernador con prácticamente el 44 % de los votos.

Hasta el año 2023 dispondrá sobre la vida, el patrimonio y el honor de una sociedad mayoritariamente ávida de ejercicio de los más profundos antivalores. Paradojas de la humana democracia que, inexplicablemente, vez a vez edifica por medios legítimos las posibilidades de su desaparición.

https://prontuariodegabinete.blogspot.com/

jueves, 3 de octubre de 2019

"Prontuario de Gabinete": El MAGO sin DIENTES


PRONTUARIO DE GABINETE

*Texto: Eddy Whopper / Caricatura digital: Andrés Casciani (2019)

Sección: "PARTÍCIPES NECESARIOS"

HOY: El MAGO sin DIENTES
________________________________

¿Qué importa que te falten premolares
O que ridiculice el sombrerete
Tu apostura, si ejerces sin pesares
La digna profesión del alcahuete?

¿Acaso ser bufón no es un trabajo?
Y, ¿quién paga, si no es el poderoso?
También se sobrevive bocabajo
Cuando mengua el talento caprichoso.

¿Hay otro, que no sea ilusionista,
Capaz de fogonear las ilusiones
De media población oscurantista

Que opone, a la razón, sus emociones?
El elector espera que tu magia
Valide su ambición de coprofagia.

https://prontuariodegabinete.blogspot.com/

martes, 1 de octubre de 2019

"Prontuario de Gabinete": Daniel ANGELICI


"Prontuario de Gabinete"
*Texto: Eddy Whopper / caricatura digital: Andrés Casciani (2019)

Hoy: Daniel ANGELICI

Nombre completo: Daniel Angelici
Alias: “El Tano”; “El Coterráneo”. Hay quienes le dicen “El Rayo”.
Fecha de nacimiento: 3 de mayo de 1964

Definido como “un ajedrecista con partidas simultáneas”, “El Tano” Angelici ha llegado a ser tesorero, vocal y luego presidente de Boca Juniors, vicepresidente de la Asociación del Fútbol Argentino, vicepresidente segundo del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, presidente de la Liga Sudamericana de Fútbol y presidente de la Cámara Argentina de Salas de Bingos y Anexos. Es, además, operador judicial de Mauricio Macri en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el fuero federal. Se postulará para integrar el Comité Ejecutivo de la FIFA.

Daniel comenzó su carrera política durante los primeros años de la recién vuelta democracia, como militante de Franja Morada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Su capacidad para advertir las posibilidades de poder y su carencia de límites éticos lo llevaron a vincularse con Carlos Enrique “Coti” Nosiglia, por entonces funcionario del presidente Raúl Alfonsín. Nosiglia vio en él la madera de los políticos “de calle” y advirtió su extraordinaria capacidad para tejer alianzas, sugerir, quitar elementos contraproducentes del paso o instituir a las personas adecuadas en el lugar que mejor convenían al armado de estructuras de poder.

Dueño de un extraordinario talento para generar resultados desde las sombras, dedicó su vida a construir poder económico e influencia en diversos campos. A los 20 años, valido de su apadrinamiento en las más altas esferas de la Unión Cívica Radical, ingresó como socio en el Bingo San Bernardo: con el aporte de un Renault 12 que había heredado de su padre –un inmigrante italiano venido al finalizar la Segunda Guerra Mundial- logró el 0,5 % de la participación accionaria. Atesoró las ganancias y extendió sus lazos al radicalismo de la provincia de Buenos Aires. Sus siguientes dos bingos fueron el de la ciudad de San Clemente y el de General Rodríguez. Gracias a estos contactos, fue pionero en la importación de máquinas de juego en el país, lo que le permitió crear empresas en el nuevo ramo, como Cronopios S.A. y la más importante World Games, dueña del Bingo Imperial Pergamino.

Con su empresa Betec S.A. y la colaboración de los concejales del municipio de Las Heras, provincia de Mendoza, consiguió en 2006 un crédito público que se destinaría a la instalación de una terminal de ómnibus en Uspallata. Sin embargo, la mayor parte de ese dinero fue utilizada para la construcción del casino de esa ciudad, que inmediatamente comenzó a regentear.

Angelici también se dedicó a la cría de caballos de carrera, junto con su socio Daniel Mautone, a través de la empresa Bingo Horse. Mautone es también su compañero de negocios en los bingos de Ramallo y Maipú, en la concesión de las máquinas de juego en los casinos de Mar del Plata y Monte Hermoso (gracias a las gestiones de la gobernadora María Eugenia Vidal) y, asimismo,en diversas páginas de juego on-line, muchas de ellas en sociedad con sellos reconocidos a nivel mundial, como “888” y “Pokerstars.net”. Hacia junio de 2019, se estimó en 10.000 millones de pesos el producido del llamado “juego virtual” tanto en la ciudad como en la provincia de Buenos Aires.

Mientras no existió una representación gremial para trabajadores de salas de bingos (sólo había para casinos), Angelici acordó con sus empleados aumentos salariales siempre por debajo del índice de inflación. Fue acusado de amedrentar a sus dependientes y de violar la Ley de Inteligencia del Estado al estructurar un sistema de investigaciones de actividades gremiales y escuchas telefónicas. También se lo sindicó como líder de una organización de espionaje interempresarial. En este punto, cabe señalar que Daniel Angelici es correligionario de Darío Richarte, activista de Franja Morada en la Facultad de Derecho de la UBA durante los años 80, vicepresidente tercero de Boca Juniors y segundo del Jefe de la SIDE durante la presidencia de Fernando De la Rúa.

Desde el más alto cargo en la Cámara Argentina de Bingos, Angelici realizó aportes a diversos espacios políticos, para favorecer la expansión de sus negocios. Sin conocer aún a Mauricio Macri, en el año 2003 aportó para su postulación como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y mandó empleados de sus bingos a fiscalizar a favor del PRO.

Más tarde, en 2005, se produciría el primer encuentro en la ciudad de Pergamino, sede de su Bingo Imperial, por sugerencia del “Coti” Nosiglia. Macri quedó sumamente impresionado por el carácter y la disposición de Daniel Angelici para financiar y actuar con eficacia en el ámbito que él entendía como “nueva política”. Además, ambos empresarios eran fanáticos de Boca. Finalizaron aquel día cenando juntos y acordando una unión estratégica que sigue hasta nuestros días. Al poco tiempo, Angelici ocupaba un cargo en la Tesorería del club.

Por lo demás, El Tano había logrado una fuerte influencia en los territorios donde se emplazaban sus bingos. Angelici “daba trabajo” en ciudades que habían sido postergadas desde lo social, pero que, en general, eran asiento de una fuerte clase empresarial. Macri decidió anudar su construcción política al aporte de Daniel, a quien comenzó a visibilizar desde su participación en Boca Juniors. Mientras afianzaba su liderazgo como empresario del juego, Angelici hacía carrera en la institución deportiva: de tesorero a vocal, y de vocal a presidente del club en el año 2011.

En Boca, Daniel Angelici también promovió actividades de inteligencia contra empleados y funcionarios. Se lo ha nombrado, además, en acciones de amedrentamiento y “carpeteo” de diversos dirigentes del fútbol argentino, que permitieron su llegada a la vicepresidencia primera de la AFA. Se lo ha sindicado, también, como ejecutor de negociaciones extracontractuales onerosas en pases de jugadores, de exigencia de sobrepagos por permitir la exhibición de deportistas y de “cajoneo” de jóvenes en ascenso por ausencia de “arreglos” convenientes.

En febrero del año 2017 se publicó una polémica escucha telefónica con miembros del Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino, en la que el presidente Angelici intentaba influenciar sobre las eventuales sanciones que recibirían los jugadores Cristian Erbes y Leandro Marín, expulsados en un partido contra Racing Club de Avellaneda ("hablé con los muchachos del Tribunal –decía allí El Tano- y que a los dos que echaron ayer no les den más de... Los necesito para jugar contra Vélez"). En otro audio, se lo exhibía en charla con el entonces presidente de la AFA, a quien solicitaba que un árbitro “tratara de equivocarse lo menos posible” contra Boca.

El pico máximo de articulación irregular de influencias se dio en oportunidad de jugarse el segundo encuentro final por la Copa Libertadores de América 2018. En una maniobra que aún no ha quedado totalmente ventilada, el ómnibus que trasladaba al plantel boquense al estadio de River Plate intentó ingresar por una calle distinta a la que utilizan todos los equipos visitantes, y por la cual, desde hace décadas, se aglomeran y van en masa los hinchas de River. El micro fue apedreado y algunos jugadores adujeron haber sido heridos. Angelici no sólo logró que se suspendiera el encuentro: también, a través de operaciones extraoficiales, consiguió –en un hecho inédito para el deporte mundial- que la final se jugara días después a más de 10.000 kilómetros, en la sede del Club Real Madrid de España, cuyo presidente resulta ser socio de Mauricio Macri en la explotación de diversas autopistas en Argentina. Luego de la derrota de Boca Juniors en ese partido, operó ante la FIFA –esta vez infructuosamente- para que anularan el match y su equipo fuera declarado campeón del torneo.

El carácter de abogado de Daniel Angelici y la adhesión aspiracional de la mayoría de los profesionales porteños al macrismo, motivaron a los operadores de Cambiemos a postular al presidente de Boca para la vicepresidencia del Colegio que nuclea a los letrados en la Capital Federal. A través de una lista denominada “Gente de Derecho”, logró triunfar en las elecciones de 2016. Desde allí, como vicepresidente segundo, Angelici articuló influencias para elegir y colocar en el Consejo de la Magistratura (un órgano que designa, sanciona y remueve jueces) a funcionarios afines al oficialismo.

Luego de un tiempo, Angelici sugirió a Mauricio Macri avanzar sobre el poder del titular de esa lista, el abogado Jorge Rizzo: después de intentar remover de aquel Consejo a 7 empleados allegados al presidente del Colegio, a través de actividades de inteligencia que contaron con la participación de elementos de la Agencia Federal de Investigaciones, se pidió su destitución. Previamente, una denuncia lo señalaba como autor intelectual de un intento de comprar un lugar en la lista para ser vicepresidente primero. Sin embargo, en 2018 Angelici logró renovar esta alianza, que consensuó un candidato para el período siguiente y ganó las elecciones, con lo que también logró llevar tres representantes macristas al Consejo de la Magistratura.

Mientras tanto, la diputada Elisa “Lilita” Carrió, aun como miembro de Cambiemos, lo denunció ante la justicia federal por operar influyendo en la designación y remoción de jueces y secretarios de todos los fueros. Según sus dichos, Angelici ejercería una permanente actividad de intimidación de diversos estamentos judiciales para lograr la renuncia de jueces, defensores, fiscales y otros funcionarios; así como también la colocación (en especial en el fuero federal) de magistrados ideológicamente afines al macrismo.

El fiscal Carlos Stornelli, funcionario venal que se resiste a prestar declaración indagatoria en una causa por extorsionar a falsos imputados, integró la Comisión de Seguridad en Boca Juniors, designado por Mauricio Macri. También fue vocal del club. En ambas instancias, Daniel Angelici fue el primer hombre de influencia de la institución, luego de Macri. Algunas noticias sindican a Angelici como el hombre que, hasta ahora, ha evitado la destitución de Stornelli y, con ello, su prisión preventiva.

Un artículo del diario Perfil de mayo de 2017 denuncia que, según la organización La Alameda, “Angelici ya tiene 67 socios, familiares y allegados que cobran del Estado”. La Legislatura porteña, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Poder Ejecutivo Nacional son los órganos que mayor cantidad de referentes “angelicistas” han recibido por sus gestiones oficiosas. Se informa también allí que 8 de los 13 socios de “Madero Tango” (el restaurante favorito del ambiente “PRO” del cual El Tano es también dueño), son empleados del Estado. Martín Ocampo, su abogado, es accionista de Cronopios S.A., en cuya sede social se ha constituido el domicilio fiscal de una gran cantidad de trabajadores y funcionarios públicos del riñón del presidente de Boca. En esa misma dirección tienen sus sedes otras empresas del “Grupo Angelici”, incluida American Games, dos de cuyos directores figuran en la nómina del Banco Ciudad y del Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires.

Según la información, “en la red también está el contador Angel Guidoccio, apoderado de empresas de Angelici, secretario de Presupuesto de Boca y revisor de cuentas de la Cámara Argentina de Salas de Casinos, Bingos y Anexos. A través de su contador, el empresario y operador judicial también extiende su red. El esposo de su socia en el estudio también trabaja en la AFIP. Fueron allanados en una causa por facturas truchas en diciembre”.

Todos estos datos están de algún modo instituidos por el carácter oficial de su difusión mediática, sea hegemónica o contrahegemónica. No es posible, sin embargo, conocer el historial completo de arreglos, negociados, remoción de díscolos, entronización de agentes y ofertas imposibles de rechazar que, se sospecha, ilustran el prontuario de este hombre de confianza del entorno Cambiemos. No obstante, la clase media honestista jamás ha hecho referencia a su inclusión activa en el elenco y en los modos de interacción macristas.

En una mesa de Mirtha Legrand -a la que también había sido invitado el neonazi Baby Etchecopar- Angelici declaró: “No sé qué significa ser operador. Voy a comer públicamente con algunos jueces, pero no conozco el edificio de Comodoro Py; así como voy con embajadores, con senadores, con diputados: ser presidente de Boca da muchísimas relaciones”. Luego de este descargo claramente mendaz, Mirtha miró su plato y preguntó al resto de los comensales:

“¿Está rico, esto?”

https://prontuariodegabinete.blogspot.com/

sábado, 28 de septiembre de 2019

"Prontuario de Gabinete": Mariana FABBIANI


PRONTUARIO DE GABINETE

*Texto: Eddy Whopper / Caricatura digital: Andrés Casciani (2019).

Sección "PARTÍCIPES NECESARIOS"

HOY: Mariana FABBIANI

Nombre completo: Mariana Paula Fabbiani Martínez
Fecha de nacimiento: 8 de enero de 1975

"No sé si es momento para críticas,
¿no?
Es un momento más de esperar, de tener paciencia,
¿no?
Es muy poco tiempo para ponernos a criticar.
También hemos resaltado que han salido los funcionarios
a explicar,
que también es algo nuevo de esta gestión,
¿no?
Que se equivocan, pero también dan la cara.
Me parece que justamente tenemos que tratar de empujar todos,
y tratar que este cambio que empezamos a SENTIR
sea un hecho:
que la gestión
se empiece a notar.
Por supuesto, es difícil para la gente.
Creo que son momentos en los que todos
nos estamos abrochando el cinturón,
ajustando,
¿no?
Los precios suben.
A la gente le cuesta mucho llegar a fin de mes.
El tema de los despidos quizás fue un poco fuerte.
Pero bueno, supongo que también tiene que ver
con esta primera etapa.
Creo que hay que darle tiempo,
¿no?
No ponernos enseguida en el lugar de tirar todo abajo.
Según lo que escuchamos, lo de la herencia es TERRIBLE,
¿no?
O sea:
la magnitud de la gravedad de lo que estamos viviendo,
¿no?
Entonces, va a llevar su tiempo y…
quizás….
no alcance…
un solo mandato,
¿no?
Pero ojalá se pueda encaminar
hacia lo que todos
necesitamos".

Antes de que Mariana Fabbiani consumara el recitado que antecede en la mesa de Mirtha Legrand, a 100 días de la asunción de Mauricio Macri, “El Diario de Mariana” estaba por cumplir 3 años en el aire. Había sido incluido en la grilla de Canal 13 –del multimedios Clarín- como parte de la estrategia ofensiva de sugestión exitosamente afrontada por el macrismo. Apenas hacía un mes que el programa de Jorge Lanata –también transmitido por Canal 13- había comenzado a desgranar, para la indignación de “papis y mamis 2.0”, las peripecias literarias de una alibabesca “Ruta del Dinero K” que provocó la alteración colectiva de varios millones de máscaras morales.

Mariana Paula venía del mundo del espectáculo y del modelaje; esgrimía, también, ser nieta del histórico compositor y orquestador de tangos Mariano Mores. Luego de algunos escarceos fotográficos, había participado unos pocos segundos en el video clip de Luis Miguel “Suave”. Los televidentes conocen su trayectoria, siempre desenvuelta sobre carriles moderados de masividad: conducción de programas de variedades, obras teatrales para niños, actuación en comedias superficiales, ciertos conatos elementales de baile y canto –grabó dos discos relacionados con participaciones en la televisión- animaciones en radio y presencias en el programa de Marcelo Tinelli.

Probablemente, los estudios mercadotécnicos del equipo publicitario macrista hayan relevado con encomio esta impronta de trivialidad seductora que, por lo demás, viene en Fabbiani acompañada de una fuerte disposición gestual. Su enorme sonrisa persuasiva preside la belleza oficinista del rostro, cogobernado por evidentes ojos oscuros sumamente expresivos; fáciles guedejas coloreadas en tonos promedio enmarcan el dibujo matrimonial y caen sobre las primeras delgadeces de los hombros, que preludian la sobriedad de la silueta. La clase media aspiracional, voluntariamente exenta de todo compromiso con el Otro diverso, encontraría en Mariana –direccionada al bienestar por sus propias decisiones independientes- una vocera y a la vez un símbolo de sus propios estándares.

Así es que las autoridades de “El Trece” la eligieron para el “giro político” de la primera tarde amable de los días hábiles. Desde allí ejerció su rol digitado y activo, antes y durante el ejercicio del poder formal por parte del macrismo.

En su programa se mezclaban con sumo provecho novedades policiales con los últimos montajes de Periodismo para Todos; se interpelaban figuras del kirchnerismo ausentes frente a “panelistas” adictos; se alternaban las bambalinas de las novelas de Turquía con los entretelones terroristas del fiscal Alberto Nisman. Se invitaba, con frecuencia saturada, a los personajes del entorno Cambiemos: Mariana los entrevistaba en charlas más o menos informales, y allí desenvolvía el rosario de rictus y frases de influencia que tendían a excitar el cúmulo de prejuicios ya presente en sus espectadores.

No pocas veces, las interrupciones de la emisión por las llamadas “cadenas nacionales” de Cristina Fernández (episodios de inauguración de escuelas, centros de salud, rutas, monumentos o centros culturales) eran luego objeto de crítica también en el “Diario”, que propiciaba desde el púlpito televisivo el “autoritarismo” y la “soberbia” de la entonces presidenta. No obstante, como perfil de comportamiento, Mariana rearmaba la compostura y afrontaba el resto del programa desde una instancia de resignación, ejemplo y aviso de la entereza anímica que “todos” debían aprender en homenaje a la obligada tolerancia.

La empresa productora del programa, More Televisión S.A. -enmascarada bajo el nombre de fantasía “Mandarina”- tiene por uno de sus propietarios a Mariano Chihade, padre de los dos niños de Mariana Fabbiani y su pareja desde el año 2006. Se ha sindicado a Chihade como asiduo compañero de paddle de Mauricio Macri, en reuniones deportivas a las que iban también invitadas otras personalidades del entorno, como Gustavo Arribas (señalado, entre otras irregularidades, por comandar un grupo de espionaje a periodistas de la oposición), el actor Martín Seefeld (enfrentado por cuestiones ideológicas con su socio, el kirchnerista Pablo Echarri) y el Secretario de la Presidencia Fernando De Andreis. En algunos medios se describe al tándem Fabbiani-Chihade como “amigo de Macri y Awada”.

Desde diciembre de 2015, Mariana y su “Diario” asumirían otra función: la falsa consciencia construida debía, ahora, mantenerse viva. A medida que los operadores televisivos, políticos y judiciales iban produciendo resultados en consonancia con el plan perseguido por el nuevo gobierno, Mariana los reproducía en “DDM”, adecuados al temperamento adquirido por los oyentes luego de años de influencia sobre sus capacidades de inteligir.

En una de sus emisiones, por ejemplo, se le ordenó sugerir que los jueces cobraban dádivas para disponer excarcelaciones en las causas seguidas contra empresarios y funcionarios del gobierno anterior. “Vamos un poquito con la actualidad” -explica Mariana desde los videos guardados en diversas plataformas- “con el tema político y judicial, que realmente es noticia en estos días y promete serlo [abre los ojos] en los próximos también. Tras la escalosa… eh… escandalosa liberación de Cristóbal López, este, con el [abre los ojos] cambio de carátula incluido [aparta el largo flequillo con la mano], le siguió la liberación de Zannini y D’Elía el fin de semana, y también [acentúa la exposición de los tendones del cuello] ¡se comenta que podría estar PRÓXIMO a quedar libre, estee, De Vido! [Se dirige a un panelista] Esto es un rumor muy fuerte que está circulando [vuelve a cámara] y [alza los hombros] también está circulando el rumor, el fantasma de las coimas [cierra los ojos] en la Justicia. Para todos es una [abre con intensidad los ojos] CERTEZA, pero… nadie… digamos… o como, como que está naturalizado, ¿no?”

Su jurado de periodistas afirmaba y acentuaba este papel: Diego Leuco, propagador consciente junto con su padre de falsedades funcionales dotadas de visos de verosimilitud y violenta derivación emocional; Mercedes Ninci, “movilera” durante las comparecencias de funcionarios del gobierno anterior a las indagatorias en las causas promovidas por denunciantes del macrismo; el antikirchnerista y periodista de cotilleo Ángel de Brito; Carmela Bárbaro, hija del peronista “anticristinista” Julio Bárbaro y otros.

A la vez, Fabbiani era también reporteada. De esas apariciones de rol invertido, se destaca el trabajo de 2017 publicado en la revista LUZ: un compendio de vacuidad que, al mismo tiempo, pone en denuncia los derrumbes de lo crítico que marcaron la época. Motorizada por su propia batería de liviandades, Mariana explicó allí que perfectamente podía “conjugar los roles de mamá, esposa y profesional”; que “disfruta trabajar con su pareja”, en gran parte porque “lo admira”; que “cuando las cosas no van bien, nos sostenemos mutuamente”; que, cuando “no soy mamá o estoy trabajando, soy amiga, soy hija, soy hermana”; que “tengo suerte de estar muy enamorada de mi marido” y que “a veces estoy en el programa en el medio de una entrevista y pienso si le compré el cuaderno azul a Matilda para el colegio”.

“Valoro el silencio”, dijo a un público no contradictor que está convencido de que, en él, residen todas las respuestas.

Preguntada sobre cómo “se surfea” la pareja teniendo “nenes chiquitos”, Mariani confesó, articulando los mismos esquemas coloquiales que su público, que “no soy fundamentalista del colecho ni del no colecho”, pues “hago lo que siento”. Y remató, a través de una frase de efectivo impacto entre una clase media profundamente observada por el poder real: “los libros, en eso, para mí no cuentan”.

Este desfile de moldes semánticos se repitió, pero con actuaciones opuestas, cuando desde el estrato de decisiones publicitarias se decidió que Fabbiani entrevistara al propio Macri. A pesar de las críticas de “invasión de lo político” en su programa –algo de lo que ella misma había protestado durante la segunda presidencia de Cristina Fernández- el “Diario de Mariana” transmitió en directo desde la Quinta Presidencial de Olivos. Eran, por entonces, tiempos de antesala a la contratación del préstamo más grande que el Fondo Monetario Internacional le extendiera a país alguno en toda su historia: 57.000 millones de dólares, un monstruoso salvataje que evitó la explosión financiera luego de que los operadores macristas convirtieran al país en una de las plazas especulativas más rentables del mundo. “Te gusta ver fútbol”, señaló Mariana, tuteándolo. “El otro día fuiste a ver el partido a la casa de un amigo, te tomaste esa licencia… ¿cómo es cuando decís ‘bueno, voy a la casa de mi amigo’…?”

Encaramada con soltura en el guion que le preordenara el equipo de mercadotecnia del presidente, Fabbiani destacó el uso por parte de Macri de medias de diferente color, como manifestación de una idea de integración en el Día Mundial del Síndrome de Down. Luego quiso saber, ya a totales espaldas de las concretas responsabilidades de Macri como ejecutor de un plan de exterminio social y económico, si “se puede ser un buen presidente y un buen padre”; y, más tarde, si era cierto que “Antonia maneja sola el carrito [de golf], y… ¿vos vas atrás?”.

“Un papá o una mamá trabajan mucho y, sin embargo, quieren estar presentes”, convino, para cerrar el círculo empático. La entrevista vespertina alcanzó picos de 800.000 espectadores.

Por entonces, una investigación independiente que fuera ignorada por los medios hegemónicos daba cuenta de que, entre octubre y diciembre de 2017, la productora “Mandarina” había recibido más de 5 millones y medio de pesos en pagos realizados por el Instituto Provincial de Lotería y Casinos de la provincia de Buenos Aires. Casualmente, la gobernadora María Eugenia Vidal fue entrevistada por Mariana el 25 de octubre de ese año, días después de la elección de medio término que llevó al triunfo a la lista de Cambiemos. En el mismo programa se había informado, en grandes zócalos, que “le quitaron los fueros a Julio de Vido y en minutos será detenido”.

Su actitud colaboracionista, materializada en preguntas falsamente ingenuas como “¿Vos creés que puede haber violencia en la marcha de hoy?” cuando la movilización provenía de sectores opositores, y resaltar el hecho de que “la gente iba con sus chiquitos” durante las “marchas espontáneas” a favor del gobierno, fue evolucionando hasta alcanzar, en 2019, un punto de no retorno y necesidad de juzgamiento. En medio del recorte brutal que el macrismo impuso a las partidas de salud y de la negación oficial de medicamentos a decenas de miles de personas en situación de vulnerabilidad, su programa organizó un debate entre médicos acerca del “verdadero” valor de las vacunas. Luego de un intercambio de ideas, lograron consensuar una conclusión: “no está científicamente comprobado que las vacunas sean efectivas”.

Inmediatamente, la Sociedad Argentina de Infectología emitió un comunicado en el que expresó su preocupación; además, la Defensoría del Pueblo denunció la emisión por “desinformar” en perjuicio de tópicos centrales relacionados directamente con el derecho a la vida.

La estulticia y la derecha comparten un atributo doloroso: no tienen límites. Lo sencillo es tan absolutamente abordable por la crueldad que, en la abrumadora mayoría de los casos, queda la duda razonable acerca de si el simple, cuando es digitado, aporta un componente subjetivo a sus acciones o nada más es tan insustancial que hasta le falta el dolo de delinquir. La discusión no es nueva: la división de tareas en el desarrollo del Holocausto puso en evidencia la posibilidad de que ninguno haya sido responsable y, a la vez, todos lo fueran.

En cualquier caso, una disposición sensata hacia el bien obliga a condenar toda libre elección por el mal. Ésa, sin dudas, es la máxima que preside cualquier juicio de reproche.

Sin embargo, debe tenerse presente que en toda estafa, el estafado participa del delito. La víctima que ahora pide justicia SABÍA que el billete de lotería premiado valía mucho más que lo que estaba pagando. Y así, cuando el juzgamiento moral caiga sobre los perpetradores, ¿quién de los pretendidos engañados podrá aducir que concurrió con ingenuidad a leer El Diario de Macriana?

https://prontuariodegabinete.blogspot.com/